La obra poética de Joan Margarit es poco frecuente, conviene preservarla y entenderla teniendo en cuenta las particularidades del hombre que se muestra en sus propios versos. “Poética” (Arpa Editores) nos permite indagar más allá de los aspectos personales, comprendiendo el valor de los recursos líricos en las composiciones de Margarit.
“Poética”, una declaración completa
La publicación de “Poética” en febrero de 2020 es la respuesta a un premio muy esperado, el Cervantes. A pesar de las vicisitudes provocadas por la pandemia de la Covid 19, Joan Margarit pudo recoger el premio en diciembre de 2020 en una atípica ceremonia que prescindió de los fastos complutenses habituales. Mientras esperaba, Margarit compuso este ensayo en el que repasa tanto sus visiones sobre la poesía, como su trayectoria personal como poeta.
La obra ensayística de Joan Margarit no es extensa, “Poética” es una rara avis en la bibliografía del escritor leridano, que contiene su perspectiva completa acerca de la composición poética general a través de su propia obra, y otros ensayos en forma de prólogos y epílogos.
Lecciones de asimilación poética
“Poética” no es un tratado técnico, no se detiene en exceso en los aspectos formales del poema, sino en la acción de la poesía como mecanismo. Margarit se centra en analizar el alma de la lírica literaria, evaluando aquello que un lector puede esperar del verso.
El texto sirve como reflexión y prepara al lector para una interpretación más compleja, que excede el significado más o menos subjetivo.
La caja negra
Margarit acude a un principio psíquico aplicado a la teoría de la comunicación, para observar el fenómeno poético. La psicología nos dice que existe un tipo de conducta operada a partir de un estímulo con una relación causa-efecto perceptible, pero cuyo mecanismo impulsivo exacto desconocemos. Aplicada esta teoría a un texto poético, el lector puede recibir un significado a partir de un contenido lírico que engendra una emoción o un comportamiento, sin que sepa exactamente cuál ha sido el proceso.
Donde se centra Margarit no es tanto en el mecanismo, que permanece oculto, sino en la conducta posterior. El poeta parte de un lector desordenado, con amenazas que desequilibran su psique, el poema, mediante el mecanismo de caja negra, se encarga de ordenar más o menos su interior provocando un cambio operativo.
Solo si el desorden previo se atenúa, el poema es bueno y el lector ha asimilado un significado correcto.
La forma de la nueva poesía
Desde que la poesía se desliga de la forma y la rima, debe acudir a otros aspectos que expliquen su carácter formal. Margarit da una respuesta anclada en el lenguaje, lo que define el poema contemporáneo es la palabra concisa y exacta.
Dice Margarit sobre la concisión que es el equivalente a la estructura de un edificio. Un poema conciso es aquel al que no le sobra y ni le falta nada, expresa el catalán con su habitual franqueza. Margarit aporta una prueba infalible, si se sustituye una palabra y esto no produce cambios, estamos ante un texto irrelevante.
La exactitud ligada al lenguaje hace referencia, dice Margarit, a la propia necesidad del lector. Si el poema expresa lo que necesita un futuro lector o una futura lectora, el sentido será exacto, la dificultad estriba en que quien ensambla el lenguaje no conoce a la persona que lo va a leer e interpretar.
Interior y universal
El poeta debe buscar en sí mismo, Margarit asimila este examen a una destilación, en la que el poeta profundiza a partir de un desescombro de lo accesorio. Si es capaz de desbrozar lo suficiente habrá encontrado un universal, un significado lo suficientemente puro como para conmover a cualquier lector.
Identificado y expresado el universal, proceso infinitamente complejo, el lector lo percibe, se identifica y, tras su paso por la caja negra, se reordena. El universal ejemplarizante es en Margarit, como en la teoría ética de Javier Gomá, el fin.
La explicación
La manera de explicar el universal es lo que distingue a un poeta. No se trata, dice Margarit, de contar lo que le pasa al poeta, sino de explicarlo de una manera que ligue al lector, sin centrarse en que el fenómeno es único por ser propio. Dar palabras al universal significa despersonalizarlo, compartirlo de manera pura y estética. Concisión y exactitud sirven para arropar la idea desnuda del universal y hacerla poesía.
Los universales*
Los universales*
Los universales*
Los universales*
Los universales*
Los universales*
Los universales*
Los universales*
Los universales en Margarit
Dice Joan Margarit en su tratado que lo que nos proporciona universales ocultos es la vida. La experiencia es el fenómeno que esconde en nosotros conceptos vitales, comprensibles por el resto de la raza humana.
La biografía de Margarit es, en gran parte, antitética, la lucha de experiencias da lugar a un carácter y a un pensamiento contradictorio y, en todo caso, incapaz de ajustarse a un prejuicio. Los poemas de Margarit nos cuentan cómo es él, más allá de sus particulares identidades.
Cálculo de estructuras
Hago referencia al poema que da nombre a la obra. Margarit vuelve a Barcelona, al escenario de gran parte de su pensamiento, para hablar del abandono.
Habla de un tiempo, aquel en que la Diagonal cruzaba descampados, cuando todavía asimilaba datos sobre templos griegos. Entonces, la ciudad le acompañaba y le servía de resguardo. También la mujer que le amó le ha abandonado en el mismo plano en el que le ha abandonado la ciudad, ambas existen, pero ya no forman parte de él.
El sentimiento de deserción al percibir la vejez es el universal, un malestar que la rebeldía le impele a desafiar a través del sexo, y sin embargo es inútil, el único sexo posible es el rememorado en un cuerpo perdido, como quien lleva a cabo una tarea tan fría como un cálculo estructural.
En “Señora de rojo sobre fondo gris”, la novela de Miguel Delibes, Nicolás relata el último sexo con su mujer antes de que esta falleciera. La sutileza y profundidad de Delibes en el pasaje es una muestra excelente de la concisión y la exactitud que demanda Margarit llevada a la prosa. En el caso del poema no es la enfermedad, sino el paso del tiempo, lo que produce el desvanecimiento sexual, una fuga inmersa en un aislamiento mucho mayor, en el que el autor queda al desamparo de la vejez.
Mientras tú duermes
“Joana”, devastador desde el prólogo, tiene en “Mientras tú duermes” una serie de imágenes que nos van a aportar el entorno general del texto.
Haga el lector la prueba de cambiar cualquiera de las palabras del poema, cambie quizá rutinario por habitual, coches por taxis, desamparo por cualquiera de sus posibles equivalentes, y verá a qué se refiere Margarit cuando habla de concisión.
Ha despojado Margarit el dolor de toda particularidad. El poema nos traslada al recuerdo de un dolor puro, o al terror de la posibilidad, de la certeza en la mayoría de los casos. La enfermedad de la persona próxima, la espera, la visión de la luz exacta bajo la que se vela al enfermo.
«Joana» es uno de los mejores poemarios escritos en castellano y catalán en lo que llevamos de siglo. A la carga emocional, se suma una amplia serie de recursos que provoca en el lector un masoquismo que, en algunos casos, aclara los mecanismos de la caja negra.
Jazz
La música aparece constante en la poesía de Margarit. El jazz y la música clásica aportan cadencias que relacionan al poeta con su recuerdo de personas y ciudades. Este poema es de “Es perd el senyal” (2012), “Se pierde la señal” (2012).
Jazz
Una nit vàrem dur-lo amb nosaltres
al seu primer concert.
S’estava tan quiet entre tu i jo.
La llum dels focus va deixar tot sols
el saxo i el piano. Dins l’ombra, en els ulls tímids
tenia el centelleig dels instruments.
La raó més profunda de la música
l’abrigarà de la desemparança.
Li quedarà l’escalf de la germana morta.
La nostra companyia. En qualsevol concert.
Jazz
Nosotros lo llevamos a su primer concierto.
Permaneció muy quieto entre los dos.
El saxofón y el piano quedaron bajo el foco.
Dentro de la penumbra noté en sus ojos tímidos
el centelleo de los instrumentos.
La razón más profunda de la música
será su abrigo contra el desamparo.
Le quedará el calor de aquella hermana muerta.
Y nuestra compañía. En todos los conciertos.
Ambas versiones son de Joan Margarit.
El niño que permanece quieto entre sus padres es Carles Margarit, saxofonista e hijo del poeta. A quien le habla es a Mariona Ribalta, su mujer.
La intensidad de la transmisión de emociones y conocimientos a partir de una cierta sensibilidad es el universal del poema. Dejar patente un recuerdo a partir de un momento, otro recuerdo que proviene de la pérdida, la compañía de los padres.
El jazz como parte de un legado. Carles Margarit es músico, graduado en en Jazz y Música Moderna en l’ESMUC de Barcelona, Joan Margarit nos permite vislumbrar cómo transcurre el primer contacto con la pasión vital.
La voz del poema se vuelve hacia su mujer, a quien se refiere en multitud de versos, muchos de ellos protagonizados por otras personas. Parte de la poesía de Margarit es un comentario a su esposa, cuya respuesta encontramos en ocasiones en boca del poeta.
En “Hijo en el invierno” (publicado en “Estación de Francia”, 1999), Margarit escucha, años después, el saxofón de su hijo en un club de Ciutat Vella.
Joan Margarit
Joan Margarit
Joan Margarit
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Joan Margarit, biografía y obras escogidas
Joan Margarit i Consarnau nació el 11 de mayo de 1938 en Sanaüja, Lleida, donde pasó los primeros años de su vida. Su infancia estuvo marcada por las dificultades de la posguerra española y los constantes traslados de su familia, que le llevaron a vivir en diversas ciudades como Figueres, Girona y Barcelona. Estas experiencias tempranas moldearon su carácter introspectivo y su percepción sobre la memoria y el paso del tiempo, temas centrales en su poesía.
Desde joven, mostró interés tanto por las letras como por las ciencias, lo que más tarde le convertiría en una figura singular que combinó la precisión del arquitecto con la sensibilidad del poeta.
“Per tenir casa cal guanyar la guerra: infància, adolescència i primera joventut”, “Para tener casa hay que ganar la guerra: infancia, adolescencia y primera juventud”, ambas publicadas en 2018, permiten conocer los primeros años del poeta a través de su relato.
Formación y carrera como arquitecto
Joan Margarit estudió arquitectura en la Universidad Politécnica de Cataluña y más tarde se especializó en cálculo de estructuras, una disciplina que le llevó a trabajar en importantes proyectos de ingeniería civil. A pesar de su carrera técnica, nunca abandonó su pasión por la literatura, especialmente la poesía, que desarrolló en paralelo a su labor profesional.
La dualidad entre el rigor estructural y la creatividad poética marcó su obra, donde las emociones humanas se construyen con la solidez de los principios arquitectónicos. En su vida profesional, Margarit también destacó como docente, impartiendo clases durante varios años.
Trayectoria literaria
Joan Margarit comenzó escribiendo poesía en castellano, publicando sus primeros libros en la década de 1960, sin embargo, en los años 80 decidió volver a su lengua materna, el catalán, para conectar más profundamente con su identidad y sus raíces. Este cambio marcó un punto de inflexión en su carrera.
Su poesía se caracteriza por construirse a partir de un lenguaje sencillo, directo y cargado de lirismo, que conecta con el lector a través de la autenticidad emocional. Es destacable su capacidad de convertir experiencias personales en reflexiones universales sobre el amor, la pérdida, la vejez y la esperanza.
Reconocimientos
La obra de Joan Margarit recibió numerosos premios a lo largo de su carrera, entre los que destacan:
- Premio Nacional de Poesía (2008) por «Casa de Misericordia»
- Premio Nacional de Literatura de la Generalitat de Catalunya (2008)
- Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana (2019)
- Premio Cervantes (2019)
Vida personal
Joan Margarit estuvo casado con Mariona Ribalta, quien fue una figura clave en su vida y en su obra. Juntos tuvieron tres hijos, uno de los cuales, Joana, falleció a los 30 años, un hecho que marcó profundamente su poesía. Margarit plasmó su experiencia de pérdida en varios poemarios, abordando el dolor con una honestidad hiriente.
Margarit falleció el 16 de febrero de 2021, dejando un legado literario que sigue vigente en el corazón de quienes buscan en la poesía una forma de entender y enfrentar la vida.
Su obra, profundamente humanista, sigue siendo un refugio para quienes buscan en la poesía consuelo, comprensión y belleza.
Las siguientes son algunas de sus obras más destacadas.
Luz de lluvia (1987)
Reafirma la capacidad de Joan Margarit para encontrar belleza en lo cotidiano. Este libro está impregnado de una atmósfera melancólica pero luminosa, donde la lluvia se convierte en un símbolo de renovación y esperanza. Los poemas de esta obra están marcados por la madurez del autor, quien reflexiona sobre el paso del tiempo, la memoria y la importancia de los momentos aparentemente insignificantes.
La luz y la lluvia, elementos recurrentes en su obra, se utilizan como metáforas para hablar de la vida y las emociones humanas. Margarit encuentra en estas imágenes naturales una manera de expresar la dualidad entre la tristeza y la esperanza, creando una poesía profundamente humana.
Joana (2002)
Es una de las obras más personales y conmovedoras de Joan Margarit, escrita tras la muerte de su hija Joana, fallecida a los 30 años debido a una enfermedad congénita. Este poemario es una exploración profunda del dolor y el duelo, pero también una celebración del amor y la vida de su hija. Margarit utiliza la poesía como una herramienta para enfrentarse al sufrimiento, buscando consuelo en las palabras y en la memoria.
Los poemas son intensamente emotivos, marcados por la sinceridad y una profunda reflexión sobre la fragilidad de la vida. Margarit transforma el dolor en belleza, ofreciendo al lector un retrato íntimo de la relación entre padre e hija. Este libro es un homenaje a Joana y una reflexión universal sobre la pérdida.
Cálculo de estructuras (2005)
Joan Margarit entrelaza su experiencia como arquitecto y poeta, utilizando la metáfora de la estructura para hablar de la vida y las emociones. El poemario trata la búsqueda de equilibrio y estabilidad en un mundo lleno de incertidumbre, cada poema es una estructura que se construye a partir de los materiales de la memoria, el amor, la pérdida y la experiencia.
El título del libro es el esfuerzo por encontrar sentido y orden en la complejidad de la existencia. Margarit se vale de su formación técnica para crear imágenes poéticas que combinan precisión y emoción. Se trata de un poemario reflexivo y maduro, en el que el autor observa su vida desde una perspectiva serena, no exenta de melancolía.
La obra invita al lector a reflexionar sobre su propia vida, explorando las conexiones entre las decisiones que tomamos y la forma en que estas dan forma a nuestra existencia.
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