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Con el cuarto capítulo de “Ulises” comienza “La odisea”, segunda parte de la novela, en la que empezamos a indagar acerca de Leopold Bloom y su relación con Molly, su mujer.

Un apunte sobre el capítulo 3, “Proteo”

El capítulo anterior cierra la primera parte, “La telemaquia”. Siguiendo a Stephen Dedalus deambular por la playa de Sandymount, Joyce profundiza en sus pensamientos mientras divaga entre conceptos filosóficos, recuerdos y reflexiones abstractas.
Dedalus también reflexiona sobre su pasado, recordando momentos de su infancia y a su madre fallecida, a través del monólogo interior. El lector percibe la complejidad emocional de Stephen y su lucha por encontrar un sentido a la existencia.

Leopold Bloom, el principio de la odisea

Leopold Bloom es un agente de publicidad judío, una rareza en la sociedad irlandesa de la época que le convierte en un hombre marginal, a menudo sujeto a prejuicios y comentarios despectivos. Sin embargo, Bloom se enfrenta a esta situación con una mezcla de paciencia, resignación y un agudo sentido de la ironía.
Se trata de un personaje reflexivo y curioso que trata de entender el mundo que le rodea, incluso en sus aspectos más insignificantes. Sus pensamientos son una mezcla constante de observaciones filosóficas y detalles triviales.

Relación con su mujer, Molly

La relación de Bloom con su esposa es uno de los aspectos más importantes de su carácter. A pesar de sospechar que Molly le está engañando, Bloom la sigue amando profundamente. Esta actitud resignada hacia su esposa demuestra tanto su vulnerabilidad, como su fortaleza.

Leopold Bloom como personaje

Leopold Bloom es un antihéroe literario al estilo de Emma Bovary. No es valiente, ni tiene cualidades heroicas en el sentido tradicional, pero su humanidad y su capacidad de reflexión le convierten en un personaje más o menos admirable. En su viaje cotidiano, Bloom representa al hombre común que, a pesar de todas sus debilidades, logra superar las pruebas que le impone la jornada.

Calipso en «La odisea»

Calipso es la hija del titán Atlas, una Diosa y ninfa que habita la isla de Ogigia. Vive en una cueva rodeada de naturaleza exuberante, en un lugar de gran belleza y calma, aislada de los conflictos del mundo exterior.

La relación con Ulises

Calipso mantiene cautivo a Ulises durante siete años, después de que el barco del héroe naufrague en su isla, durante este tiempo, Calipso le ofrece la inmortalidad si se queda con ella. Ulises sigue deseando regresar a Ítaca para reunirse con su esposa Penélope.

Liberación de Ulises

Finalmente, los dioses intervienen. Hermes es enviado por Zeus para ordenar a Calipso que deje ir a Ulises, a pesar de su resistencia inicial, Calipso obedece. La liberación refleja el conflicto entre el amor y la libertad, así como la inevitabilidad del destino.
Calipso, a pesar de su dolor, ayuda a Ulises a construir una balsa para que pueda continuar su viaje hacia Ítaca.

Molly y Leopold Bloom*
Molly y Leopold Bloom*
Molly y Leopold Bloom*
Molly y Leopold Bloom*
Molly y Leopold Bloom*
Molly y Leopold Bloom*
Molly y Leopold Bloom*
Molly y Leopold Bloom*

Molly Bloom como Calipso

La asociación de Molly Bloom con Calipso es compleja. En principio, se trata de dos mujeres que retienen a sus respectivas parejas, sin embargo, Calipso sí desea a Ulises, mientras los sentimientos de Molly hacia Leopold son más laxos, siendo él quien parece estar realmente enamorado.
Ambos personajes están relacionados con la seducción y el consuelo que proporcionan a sus parejas, sin embargo, la gravitación de Leopold y Ulises es completamente diferente, mientras Ulises desea partir de la isla para volver a ítaca, Leopold se mantiene fiel a Molly, incluso sabiendo que esta es infiel.
A diferencia de otros personajes de la novela, cuyas imágenes corresponden íntegramente a su inspiración griega, Molly y Calipso no producen un reflejo completamente simétrico.

El tiempo y el desayuno

“Ulises” es una narración lineal que transcurre en un día concreto, el 16 de junio de 1904, sin embargo, hay leves disonancias temporales, como sucede en este capítulo.
El comienzo de la segunda parte de “Ulises” nos devuelve al principio del día, un tiempo superado en los capítulos anteriores. Al principio de la novela, Buck Mulligan, Stephen Dedalus y Haines desayunaban mantequilla con pan, té y miel, Leopold Bloom opta por un menú similar, cambiando la miel por un riñón frito de cerdo.
Retornamos, por tanto, al principio del día, durante los primeros minutos de la jornada de Bloom.

La elección de la casquería de cerdo

El pan con mantequilla y el té de Bloom son solo un preliminar al riñón de cerdo que ingiere a continuación. Leopold Bloom es de origen judío, la elección del riñón de cerdo desafía varias normas kosher, incluyendo la prohibición de comer cerdo, la norma de lavar completamente cualquier órgano interno comestible para eliminar cualquier resto de sangre y la obligatoriedad de sacrificar al animal en base al kashrut.
Las decisiones absolutamente contrarias al mandato hebraico son una constante en las rutinas de Bloom. Curiosamente también Dlugacz, el dueño de la tienda, es judío.

El desayuno de Molly

Bloom prepara su propio desayuno y, además, le da leche a la gata que forma parte del núcleo familiar inmediato, sin embargo, su actividad mental principal la ocupa el desayuno de Molly.
El primer diálogo entre ambos, aunque incompleto, se produce cuando Bloom avisa de su salida para comprar el riñón, Molly lo consiente con un gruñido.
Con el desarrollo del capítulo, incluyendo este breve encuentro, Joyce va a enmarcar con precisión las que serán las líneas principales de la relación Molly-Leopold, fundamentales para gran parte del monólogo interior de Bloom y para el capítulo final, en el que Molly ha vuelto a la cama. La preocupación de Leopold acerca del desayuno de Molly es signo de su relación completa.

La presencia de Blazes Boylan

La influencia de Blazes Boylan es intermitente a lo largo de la novela, pero supone un escollo significativo para Bloom.
Molly canta habitualmente en recitales, Blazes Boylan es su representante, pero también su amante. Leopold lo sabe, este pensamiento le incomoda pero sin llegar a atormentarle, debido a que se ha convencido de la realidad y la llega a aceptar. Sin embargo, el asunto le preocupa y le provoca pensamientos que implican planes para obstaculizar la relación extramarital de su mujer, evitando en todo caso un enfrentamiento directo.
Boylan es lo contrario a Bloom, una personalidad expansiva, carismática, capaz de atraer la atención. Bloom conoce a Boylan y se percibe, si no inferior, menos afín al carácter natural de su esposa, por eso piensa que una reacción enérgica provocaría la ruptura definitiva de su matrimonio.

Recuerdo y proyección en Leopold Bloom

La capacidad mental para estar en varios tiempos a la vez es explotada por Joyce continuamente. Cuando Leopold sale de casa, camina pensando en una proyección de su futuro con Molly que, a la vez, le evoca varios recuerdos. Los recuerdos de Bloom están íntimamente conectados a los de Joyce, de hecho, el día en el que transcurre “Ulises” es el mismo en el que Joyce tuvo su primer encuentro con Nora Barnacle, su mujer.
Bloom imagina una vida en Oriente Próximo, disfrutando de días en los que puede sentir el mismo calor que percibe al salir de casa. Leopold fantasea con la posibilidad de retornar a sus orígenes en Jaffa, una ciudad palestina donde puede disfrutar de una vida diferente muy lejos de Boylan y de sus preocupaciones dublinesas. Joyce se autoexilió de Irlanda en octubre de 1904, pasando brevemente por Zurich, antes de llegar a Triste y París. Esta experiencia es la que Joyce vuelca en las ansias de desarraigo de Bloom.

Vuelta al Mayor Tweedy

Los planes de Bloom se enredan con el recuerdo de su suegro, el Mayor Brian Tweedy. En inglés, tweedy hace referencia a un modo de vida clásico, propio de las clases altas. La palabra proviene de las chaquetas de tweed, propias del entorno rural de la upperclass británica.
Rememorar al padre de Molly permite vislumbrar un juego de contrarios entre Leopold y su esposa. Molly proviene de una familia acomodada que residía en Gibraltar cuando ella nació. Molly no solo es cristiana, además es de familia católica. Bloom es todo lo contrario, su familia es judía y proviene del otro extremo del Mediterráneo.
Durante el trayecto a la tienda de Dlugacz, sus orígenes y los de su mujer se entremezclan, dando lugar a una solución que podría complacer a ambas partes. El matrimonio podría trasladarse a una ubicación en el Mediterráneo oriental, en un destino al que, en un futuro, se uniría su hija Milly.
Curiosamente, la corriente de pensamiento tiene su origen en la percepción del sol al salir de casa, en una especie de recuerdo proustiano a partir de una percepción física.

Llegada al establecimiento de Dlugacz

Al llegar al lugar donde compra el resto de su desayuno, Leopold Bloom se acuerda un momento de Simon Dedalus, el padre de Stephen, debido a la manera en la que este imita a O’Rourke, dueño de una cervecería al que saluda de camino.
Durante el breve saludo a O’Rourke recuerda también a Dignam. Patrick Dignam ha muerto el día anterior, en el capítulo 6, Bloom acude a su funeral encontrándose con Dedalus padre.

El arquetipo del judío

En la dieta de Bloom vemos a un judío no practicante, sin embargo, Joyce le atribuye numerosos rasgos que, tradicionalmente, se asociaban al carácter hebreo. Varios afloran en la visita a la tienda y a lo largo del capítulo.
Joyce dibuja a un judío que se imagina viviendo en Jaffa, que calcula continuamente precios y que compra chubasqueros de segunda mano. Leopold Bloom piensa también en invertir en plantaciones a través de Agendath Netaim, compañía de colonos que planea asentarse en una tierra baldía en Asia Menor, y que reaparece en capítulos posteriores. Estas conjeturas completan un carácter minucioso, avaro y nostálgico, cuyo inconsciente no puede desprenderse de sus raíces.
En definitiva, Bloom lleva consigo multitud de estereotipos que colisionan con muchas de sus rutinas, abiertamente contrarias a su herencia judía. A sus pensamientos sobre Moisés y el Kineret, nombre hebreo del mar de Galilea, se contrapone su gusto por el jamón, visto en el trasero de una de las clientas de Dlugacz.

La lascivia de Bloom

Otro de los rasgos dominantes en Bloom es su lascivia. Los pensamientos de Leopold se encaminan en muchas ocasiones a temas de carácter sexual, como sucede al entrar en la tienda de Dlugacz.
Bloom observa las piernas y el trasero de la mujer que está frente al mostrador cuando él llega al comercio, este tipo de pensamientos se repiten en numerosas ocasiones, por ejemplo en su encuentro con Gerty MacDowell en “Nausícaa” y en sus fantasías durante el capítulo “Circe”.

Sodoma, Gomorra y Edom

A la salida de la tienda, una nube gris obstaculiza el sol, la sensación torna Jaffa en Sodoma, Gomorra y Edom.
Sodoma y Gomorra son dos ciudades mencionadas en el Antiguo Testamento, en el libro del Génesis, conocidas por su corrupción moral y por sus prácticas perversas. Debido a su inmoralidad, Dios decidió destruir ambas ciudades con fuego y azufre, pero Lot y su familia fueron advertidos para huir antes de la destrucción, con la advertencia de no mirar atrás. La esposa de Lot desobedeció y fue convertida en una estatua de sal.
Edom fue una nación heredera de Esaú, el hermano de Jacob. Situada al sureste de Israel, mantuvo una relación conflictiva con los israelitas a lo largo del Antiguo Testamento. Aunque no fue destruida de la misma manera que Sodoma y Gomorra, los profetas bíblicos señalaron Edom como ejemplo del juicio de Dios, debido a su hostilidad hacia Israel y a sus prácticas idólatras.
La evocación de estas ciudades acaba en una reflexión sobre lo muerto, “todos nombres muertos”, “mar muerto”. La perspectiva de vivir en un Mediterráneo soleado se transforma en el cadáver de los mitos hebreos y cristianos.
La vuelta a casa es fría, ya no hay sol.

Las cartas

Cuando Bloom llega a casa encuentra una tarjeta y una carta, ambas de su hija Milly (reside en Mullingar, Condado de Westmeath), y una segunda carta de Boylan para Molly.
En el siguiente capítulo, conocemos también por carta la existencia de Martha Clifford, una mujer que escribe ocasionalmente a Bloom. La relación que mantienen es estrictamente epistolar, aunque es obvio que ambos desean que se desarrolle en otros términos.

La taza de bigote

Acordándose de los primeros años de su hija, Bloom se sirve el té de la mañana en una taza de bigote.
Una moustache cup es un tipo particular de taza de té o café, que se popularizó durante la época victoriana en el siglo XIX. Estas tazas fueron diseñadas específicamente para ayudar a los hombres a beber sin mojar o ensuciar su bigote.
Durante este período, los bigotes eran un símbolo de estilo y se cuidaban mucho, la taza de bigote tenía una especie de soporte o bandeja interna, generalmente una pequeña protuberancia de porcelana en el borde superior, con un orificio por donde el líquido podía filtrarse. Esta bandeja actuaba como una barrera que protegía el mostacho del contacto directo con el líquido caliente, evitando que se mojara o que la cera se derritiera.

Desayuno en la cama

El primer encuentro real de Molly y Leopold lo provoca el desayuno de Molly. Leopold coloca la bandeja sobre la cama en la que descansa Molly y ambos hablan de la carta de Boylan y del repertorio de su próximo recital.
El primer tema elegido para el concierto es “Là ci darem la mano”, un dúo del primer acto de “Don Giovanni”. Don Giovanni intenta convencer a la joven campesina Zerlina para que le acompañe, este, utiliza su encanto para persuadirla, prometiéndole amor y felicidad si deja a su prometido, Masetto, y se va con él. La música tiene un tono seductor, suave y envolvente, reflejando la estrategia manipuladora de Don Giovanni y la duda interna de Zerlina, mientras ella cede a la seducción.
El dúo es célebre por su belleza melódica y la forma en que Mozart representa la interacción emocional entre los personajes. La elección representa el principio de la relación que empieza a forjarse entre Molly y Boylan.
El segundo tema es “Love’s old sweet song”, en referencia a su matrimonio.
Una vez ventilado el repertorio, hablan del entierro al que Bloom debe acudir.

Metempsicosis

Molly le pregunta a Bloom qué significa metempsicosis, una palabra que había leído y que no conoce. Bloom intenta ofrecerle una respuesta clara, describe la metempsicosis como el camino de las almas de un cuerpo a otro después de la muerte, de forma que la esencia de una persona se puede encarnar en un nuevo ser.
El diálogo es interesante, porque refleja una nueva dinámica entre Bloom y Molly. Ella tiene una pregunta sencilla y directa, mientras Bloom disfruta mostrando su conocimiento. La escena también sugiere el interés de Bloom por temas filosóficos y espirituales, aunque su explicación es a la vez práctica y humorística.
Este diálogo también resalta la desconexión entre ambos, a pesar de sus intentos por comunicarse. Molly parece más interesada en lo inmediato, mientras Bloom se sumerge en las ideas profundas detrás del término. Es un momento que, en cierto modo, ilustra las diferencias intelectuales y emocionales en su relación, contribuyendo al retrato complejo que Joyce hace de su matrimonio.
La conversación sobre la metempsicosis es a la vez tierna y reveladora, muestra el deseo de Bloom de compartir su conocimiento con Molly y su habilidad para traducir conceptos de una manera accesible. También pone de relieve la curiosidad de Molly, aunque su interés sea pasajero.
Al acabar la explicación, Molly le pide a su marido otro libro de la biblioteca, esta vez de Paul de Kock, por la sonoridad de su apellido. Esta es otra de las referencias sexuales del capítulo, esta vez en boca de Molly.

Abandono a la carrera

La conversación acerca de la transmigración del alma se interrumpe de repente, Molly huele a quemado y Bloom se da cuenta de que ha dejado un riñón en la sartén.

El recuerdo de Milly

Mullingar es una ciudad a unos 80 kilómetros de Dublín en dirección oeste, es aquí donde vive Milly, la hija del matrimonio Bloom.
La urgencia de retirar el riñón del fuego, salvado en gran parte, le permite a Leopold ojear la tarjeta que ha enviado Milly. Su hija escribe dando gracias por los regalos recibidos por su decimoquinto cumpleaños, la fecha devuelve a Bloom a un estado intermedio entre sus recuerdos y sus perspectivas futuras.
En este caso, el pensamiento de Leopold se debate entre la infancia de su hija, el fallecimiento de su hijo Rudy (en ese momento tendría 11 años), y las experiencias que le esperan a Milly en el futuro, debido a su edad.
La actitud de Joyce es contraria a su habitual carácter rijoso, en este caso, las potenciales experiencias sentimentales y sexuales de Milly le sumen en una profunda tristeza.

Una pesadez repentina

Al igual que la conversación previa con su mujer, la reflexión de Bloom es interrumpida por una necesidad urgente. Antes de salir al jardín posterior, donde está la letrina, busca Tit-bits, un periódico británico muy popular a principios del siglo XX, cuyo contenido incluía noticias cortas y relatos breves. Molly recibe a la gata en la cama sin escuchar la salida de Leopold.
La oferta de Agendath Netaim le da una idea para su jardín, piensa en instalar un invernadero y un gallinero para obtener abono. Finalmente, llega a la tabla redonda, donde puede sentirse como un rey.

Una guinea por columna

El cálculo constante de precios es uno de los rasgos que asocian a Bloom con su ascendencia judía. Antes de comenzar a leer Tit-bits, efectúa un rápido cálculo del pago obtenido por el periodista, que me permite hacer un excurso completamente innecesario acerca de los antiguos valores monetarios británicos.
Bloom cuenta tres columnas y media y tasa en una guinea el valor de cada columna, es muy probable que conozca este tipo de pagos debido a su trabajo como agente publicitario. Una guinea por columna, por tanto, el precio total es tres guineas y media.

El valor de la moneda británica

El 15 de febrero de 1971 fue un día histórico para los habitantes del Reino Unido, esta fecha marca la división del valor de una libra en 100 peniques. Hasta entonces, la relación era la siguiente:

  • Penique
  • Chelín, compuesto de 12 peniques
  • Libra, compuesta de 20 chelines o 240 peniques
  • Guinea, compuesta por una libra y un chelín

Además de estas, había otras monedas intermedias, como la corona. La complejidad de este sistema hacía que la mayoría de los precios estuvieran expresados en dos o tres cifras, como sucede con el pago que calcula Bloom.

El precio del artículo

Tres columnas y media a razón de guinea por columna son tres guineas y media. El siguiente paso es calcular el precio de las columnas completas (excluida la media columna) en libras y chelines, siendo de tres libras y tres chelines. Este es el siguiente valor expresado por Bloom.
A continuación, sumamos el valor de la media columna, media guinea. La mitad de la guinea equivale a diez chelines y seis peniques, que, sumado al valor anterior (tres libras y tres chelines), da como resultado tres libras, trece chelines y seis peniques, como apunta Bloom al final del párrafo.

 

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«Ulises», capítulo 4
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Lenguaje y sonoridad

Los últimos párrafos del cuarto capítulo de “Ulises” nos permiten analizar dos rasgos referidos al lenguaje en esta novela.
Tras la detallada descripción del proceso que Bloom está llevando a cabo, el protagonista se acuerda de las tabletas “Cáscara sagrada”, en castellano en el original. La cáscara sagrada es una planta originaria de norteamérica, ahora cultivada en África Central, que tanto a principios del siglo XX como en la actualidad, se ha utilizado como remedio al estreñimiento. La pronunciación en castellano del nombre de la planta no es insólito, “Ulises” incorpora numerosos vocablos en diferentes idiomas que complican su estructura.
Al final del capítulo, Bloom escucha las campanas desde la letrina. En el original, el sonido del campanil se expresa con la interjección Heigho!, la repetición continua del repique convierte este sonido en el apellido del difunto, Dignam, similar al din-dón que solemos utilizar en castellano.
Tanto la inclusión de palabras en diferentes idiomas como la elección de términos en base a su sonoridad son recurrentes en “Ulises”, de hecho, es este tipo de recurso lo que provoca que muchos de sus pasajes sean tremendamente complejos. Joyce llega al paroxismo en el uso de distorsiones lingüísticas en “Finnegans wake”, por ejemplo, en la descripción de Anna Livia Plurabelle. Faber & Faber publicó este extracto completo en 1930, cuando la novela todavía era “Work in progress”. Sigue disponible en ediciones contemporáneas en la colección Faber Modern Classics.

Capítulo 5

En el siguiente capítulo, Leopold sale de casa camino a la oficina de correos. Durante la mañana, Joyce nos permite descubrir buena parte de la personalidad de Bloom, mediante sus pensamientos íntimos y el contacto con sus vecinos.

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