Es la hora de almuerzo y Leopold Bloom trata de encontrar un menú adecuado antes de llegar a la Biblioteca Nacional de Irlanda. La sangre y lo carnal se mezclan durante su busca.
Capítulo 7, “Eolo”
El capítulo anterior transcurre en la redacción del Freeman’s Journal. En este entorno caótico, los periodistas y el editor Myles Crawford conversan sobre prensa y retórica, exaltando el poder de la palabra. Bloom, por su parte, intenta cerrar un negocio publicitario, pero fracasa.
El capítulo usa un estilo fragmentado y experimental, imitando titulares y frases periodísticas. La estructura refuerza la idea de la comunicación como algo efímero y volátil como el viento, idea impulsada a partir de la incomunicación de los personajes, a pesar de la exuberancia del diálogo.
El pueblo de los lestrigones
Los lestrigones eran una tribu de gigantes caníbales, seres descomunales y salvajes que habitan en la ciudad de Telepilo, en una región remota y desconocida. Su rey, Antífates, gobernaba sobre ellos con la misma brutalidad que su pueblo ejercía sobre los forasteros. La ciudad se ubica en un lugar misterioso, cercado por un puerto rodeado por acantilados.
A diferencia de los cíclopes, que eran individuos solitarios, los lestrigones vivían en una sociedad organizada con un rey y en base a una sociedad bien estructurada. Sin embargo, su naturaleza hostil y su práctica del canibalismo los convirtieron en una de las mayores amenazas a las que se enfrentó Ulises en su largo viaje de regreso a Ítaca.
Los lestrigones en “La Odisea”
En “La Odisea”, Ulises y su flota llegan a Telepilo en busca de provisiones. El jefe de la expedición envía a algunos de sus hombres a explorar la ciudad, pero estos se encuentran con Antífates y su pueblo, quienes inmediatamente los atacan, devorando a uno de ellos. Los lestrigones lanzan enormes rocas contra las naves griegas atrapadas en la bahía, hundiéndolas y matando a varios marineros. Solo el barco de Ulises, que no había quedado atrapado en el puerto, logra escapar.
La brutalidad de los lestrigones contrasta con la astucia de Ulises quien, una vez más, demuestra su capacidad para enfrentarse al peligro.
Lestrigones en “Ulises”
Los lestrigones en “Ulises” son los propios dublineses, retratados por Joyce como salvajes antropófagos que pasan el día comiendo carne sanguinolenta.
El helado y la sangre
La primera imagen del capítulo se basa en un contraste típico en “Ulises”, del que deriva el resto del capítulo. Joyce recurre a una inocente merienda parroquial, una especie de kermés en la que una niña come un helado, para a continuación inducir el relato hacia un sangriento banquete.
Al cruzarse con un miembro de YMCA (Young Men’s Christian Association), una asociación cristiana de origen británico, Bloom evoca la sangre a partir de su propio apellido.
Heart to heart talks.
Bloo … Me? No.
Blood of the Lamb
Charlas de corazón a corazón
Bloo… ¿Yo? No.
Sangre del cordero
La traducción es propia. La asociación de ideas parte de un folleto que Leopold recoge, las charlas de corazón a corazón hacen que Bloom piense en sangre, blood en inglés, incorporando su apellido. La conclusión, importante para el resto del capítulo, es la sangre del cordero, es decir, la sangre de Cristo para los cristianos.
La relación entre antropofagia y cristianismo será vital durante el capítulo, y le permitirá a Bloom derivar pensamientos religiosos, principalmente basados en las doctrinas cristiana y judía, a partir de la ingesta.
La relación anterior no aparece por primera vez en “Lestrigones”, sino en el capítulo 5, “Los comedores de loto”, cuando Bloom asiste a los últimos minutos de una misa, de camino al entierro de Dignam.
El verso blanco shakesperiano
El verso blanco es un tipo de poesía que no tiene rima, pero mantiene un ritmo métrico regular, generalmente en pentámetro yámbico, lo que significa que cada verso tiene diez sílabas, con un patrón rítmico de sílabas alternadas: una sílaba átona seguida de una tónica (da-DUM, da-DUM, da-DUM, da-DUM, da-DUM).
William Shakespeare utilizó el verso blanco extensamente en sus obras de teatro, especialmente en sus tragedias y dramas históricos. Este estilo le permitía mantener una musicalidad elegante sin la rigidez de la rima, dándole a los diálogos un tono más natural y expresivo. En obras como “Hamlet”, “Macbeth” y “Romeo y Julieta”, los personajes de clase alta suelen hablar en verso blanco, mientras que los personajes comunes usan prosa.
Este recurso también permitía a Shakespeare jugar con la métrica, introduciendo variaciones para enfatizar emociones intensas o pensamientos profundos.
A este recurso se refiere Bloom cuando piensa en The flow of the language it is / El ritmo del lenguaje es.
A lo largo del paseo, Bloom compone varios poemas de dos versos en su mayoría, cuya estructura nada tiene que ver con el verso blanco shakesperiano:
The hungry famished gull
Flaps o’er the waters dull
La hambrienta famélica gaviota
Aletea sobre las aguas torpe
El Yom Kippur y el cerdo
Comer cerdo te vuelve cerdo, establece Bloom. Durante todo el capítulo, el personaje parece volverse hacia las costumbres kosher propias de la cultura judía. Al principio del capítulo hay varias referencias a la repugnancia que le produce a Bloom la dieta media irlandesa, en la que abundan el cerdo y las vísceras, y lo apropiado de las costumbres gastronómicas judías.
Bloom acepta la tradición del Yom Kippur como un método de depuración. En esta celebración, el día más sagrado del judaísmo, se observa un ayuno obligatorio de aproximadamente 25 horas, desde la puesta de sol del día anterior hasta el anochecer de Yom Kippur. Durante este período, los practicantes deben abstenerse de comer y beber, incluyendo agua. Este ayuno simboliza la purificación y expiación de los pecados, permitiendo a los fieles enfocarse en la introspección, la oración y la conexión con Dios. Antes del inicio del ayuno, es tradición realizar una última comida abundante (Seudá Mafséket).
La adopción de una dieta restringida es la contrapartida de la tradición cristiana basada en el consumo de carne y sangre. Antes de llegar a la taberna de Davy Byrne, donde finalmente almuerza, Bloom piensa en el vegetarianismo como una alternativa saludable.
Esta reflexión es, en realidad, un impulso. Bloom desayuna un riñón de cerdo en el capítulo 4 y mantiene una dieta tan carnívora como la que rechaza momentáneamente.
Robert Ball y el paralaje
Robert Ball (1840-1913) fue un astrónomo irlandés. Sus estudios se centraron en la dinámica de los cuerpos celestes, si bien es más reconocido por sus escritos divulgativos que por sus investigaciones.
Bloom hace referencia a algo que ha leído en un libro de Ball, el paralaje, un concepto que explica el desplazamiento aparente de un planeta contra el fondo estelar cuando se observa desde dos puntos distintos de la Tierra. Se usa para medir distancias astronómicas mediante la trigonometría, y permite calcular la distancia a los planetas con observaciones desde diferentes ubicaciones en la Tierra en momentos precisos.
Esta lectura provoca una reflexión típica en Bloom, cuerpos celestes como nubes de gas solidificadas que vagan por el vacío, una conclusión tan prosaica como las que ha desarrollado acerca de la muerte en el entierro de Dignam.
El paseo de Bloom*
El paseo de Bloom*
El paseo de Bloom*
El paseo de Bloom*
El paseo de Bloom*
El paseo de Bloom*
El paseo de Bloom*
El paseo de Bloom*
Hely’s
Leopold Bloom se topa con un vestigio de su pasado en forma de publicidad. Cinco tipos, cada uno con una letra escarlata estampada en el sombrero, se cruzan con él, el nombre que forman las chisteras es Hely’s, un negocio de material de escritura en el que trabajó Bloom hace años.
Publicidad
Actualmente, Leopold Bloom es agente publicitario, esa es la razón por la que, al principio del capítulo, Bloom se da cuenta de que una barca atracada en el Liffey ha sido rotulada con publicidad en el casco.
Kino’s 11/- Trousers
Kino’s 11/- Pantalones
Ante el cartel móvil, Bloom recuerda una de sus antiguas ideas publicitarias, rechazada por Hely: un carromato con dos mujeres utilizando los productos de escritura de la marca, circulando por las calles más populosas de Dublín.
Recuerdo de Molly
Hely’s lleva a Bloom a su mujer, a los primeros momentos de su relación, cuyo recuerdo constituye el final de “Ulises”, aunque en la memoria de Molly. Tras cruzar Westmoreland, rememora una noche de concierto, tras visitar la logia. Molly es acompañada por el profesor Goodwin, que casi se ahoga con la boa de Molly al ser embestidos por una ráfaga de viento.
La imagen de Molly comienza antes, al recuperar el tema de la metempsicosis, tema que ambos comentan en el capítulo 4.
En la mayoría de los casos, Bloom piensa en su mujer con una mezcla de nostalgia y vergüenza, debido a que sospecha que tiene un amante, Blaizes Boylan. La posibilidad de que ambos estén en casa es lo que obliga a Bloom a vagabundear por Dublín toda la jornada, y posiblemente cada día.
Boylan tendrá una curiosa aparición al final del capítulo.
La señora Breen
Bloom se encuentra con numerosos ciudadanos dublineses que conoce, mostrando el carácter provinciano de una urbe como Dublín. En este caso es la señora Breen quien se cruza en su camino.
El primer tema que tratan es la situación de la mujer de Leopold, algo que también preocupa a otros conocidos de Bloom, como si toda la ciudad tuviera la misma sospecha.
La conversación torna hacia el estado actual de Denis Breen, marido de la señora Breen, que ha recibido un anónimo en su propia casa. La misiva es breve:
-U.P.: up
-Arriba U.P.
En realidad, la frase es absolutamente interpretable, aunque el señor Breen entiende estas cuatro letras como una amenaza. Lo más probable es que se trate de una reseña publicitaria, como las muchas que incluye Joyce en esta parte del relato, que haga referencia a un partido político (el vocablo party forma parte de la nomenclatura de numerosos partidos políticos anglosajones), a un sindicato o a cualquier otra organización, pero Breen lo toma como una conspiración contra su persona. Lo más probable, como sabremos más adelante, es que se trate de una broma.
La señora Breen espera a que su marido acabe de interponer una demanda por valor de 10.000 libras (considerando cambio e inflación, el valor actual de esta demanda superaría el millón y medio de euros, un cálculo que habría complacido al propio Bloom), una cifra que refuerza la sensación de enloquecimiento que la señora Breen atribuye a su marido.
El as de espadas
En esta conversación hay una curiosa referencia freudiana. El señor Breen ha soñado con el as de espadas subiendo las escaleras, se supone que para herirle.
En realidad, la cita es reseñable porque se refiere a una baraja española, y no a la baraja francesa común en Irlanda y el Reino Unido en general.
Nacimientos
El último tema que tratan Bloom y la señora Breen, antes de que esta siga precipitadamente los pasos de su marido, es el parto de la señora Purefoy.
Bloom pregunta por una tal Beaufoy, pero Breen no parece entenderle y se refiere a la señora Purefoy, una mujer que está dando a luz, de momento sin éxito. Bloom se ha obcecado con la idea de la muerte durante toda la mañana, ahora piensa en el nacimiento, en el parto de Molly y en su hija Milly -Molly ha dado a luz dos veces-, en los alumbramientos de la reina Victoria -un tema que ya reflexiona anteriormente- y en el trabajo humanitario de los médicos que asisten partos y tardan en cobrar, una coletilla imprescindible en Bloom.
El Parlamento de Irlanda
Los pasos de Bloom le llevan ante la puerta del Parlamento de Irlanda, entonces parte del Reino Unido. “Ulises” es un relato rebosante de referencias nacionalistas, sin embargo, en este caso Bloom reflexiona sobre un conflicto ubicado lejos de las islas.
La guerra de lo bóers
Los bóers eran descendientes de colonos neerlandeses que se establecieron en Sudáfrica en los siglos XVII y XVIII. Fundaron dos repúblicas independientes: la República de Transvaal y el Estado Libre de Orange; durante el siglo XIX, el Imperio Británico intentó controlar la región debido al descubrimiento de oro y diamantes.
La Segunda Guerra de los Bóers (1899-1902) estalló cuando los bóers, liderados por generales como Christiaan de Wet, lucharon contra la ocupación británica. De Wet fue un estratega clave en la guerra de guerrillas y mantuvo la resistencia bóer durante años. Sin embargo, los británicos, bajo el mando de Lord Kitchener, usaron tácticas que incluyeron campos de concentración para civiles bóers, lo que debilitó la resistencia. En 1902, dos años antes del relato de Joyce, los bóers se rindieron en el Tratado de Vereeniging y sus repúblicas pasaron a ser parte del Imperio Británico.
Joseph Chamberlain, nombrado por Bloom, era el Secretario de Estado para las Colonias durante la guerra. Fue uno de los principales impulsores de la intervención británica en Sudáfrica, defendiendo la expansión del Imperio. Su política, basada en un imperialismo agresivo, le convirtió en una figura controvertida de su tiempo.
La anécdota de Bloom
Frente al Parlamento de Irlanda, Bloom observa el movimiento de los policías en torno al edificio. Bloom rememora una manifestación en la que participó.
-Up the Boers!
-Three cheers for De Wet!
-¡Arriba los Bóers!
-¡Tres hurras por De Wet!
Bloom tomó parte en las manifestaciones en favor de los Bóers y en contra de las ansias expansionistas del Reino Unido, una actitud propia de la ciudadanía irlandesa de aquel tiempo, que fue reprimida tal y como recuerda Bloom.
El tema irlandés
La reflexión sigue con la memoria de James Stephen, republicano irlandés convencido y que, curiosamente, conoció a Joyce, hasta el punto que el autor de “Ulises” le propuso al también escritor irlandés que le ayudara a acabar “Finnegan’s wake”, para dar origen a la autoría de J.J. & S. (James Joyce & Stephens), un acrónimo que utiliza la marca de whisky John Jameson & Sons.
A la propuesta organizativa de Stephen para el Sinn Fein, se suman otras referencias que llegan a Garibaldi y, por supuesto, a Parnell. Lo decisivo es la organización de los grupos de apoyo del independentismo irlandés, que Bloom cree articulables a partir de sociedades secretas sobre las que volveremos a continuación.
The not far distant day. Homerule sun rising up in the northwest.
El no lejano día. El sol del Homerule amaneciendo por el noroeste.
El río de Heráclito
Al volver a recordar a Rudy, su hijo fallecido, equivalente a Hamnet, hijo de Shakespeare también fallecido prematuramente, Bloom tiene una visión acerca de Heráclito.
Su pensamiento vuelve a vagar por las etapas iniciales de su relación con Molly, como sucede cuando ve el cartel de Hely’s. En este caso se acuerda de la mudanza a Lombard Street West y acepta que el pasado es inasible.
When we left Lombard street west something changed. Could never like it again after Rudy. Can’t bring back time. Like holding water in your hand. Would you go back to then? Just beginning then. Would you? Are you not happy in your home you poor little naughty boy?
Cuando dejamos Lombard street oeste algo cambió. Nunca me volvió a gustar después de Rudy. No se puede recuperar el tiempo. Es como sujetar agua en la mano. ¿Volverías a entonces? Apenas comenzaba entonces. ¿Lo harías? ¿No eres feliz en tu casa, pobre niño travieso?
En una contienda entre Proust y Heráclito, Joyce se decanta por el filósofo presocrático, estableciendo que no se puede recuperar el tiempo perdido.
En relación con Proust, el escritor francés muere unos ocho meses después de la primera publicación de “Ulises”, año en el que el escritor francés había editado “Sodoma y Gomorra”, cuarta entrega de su saga. Los tres volúmenes restantes serán póstumos.
La parada en el Burton
Durante la larga reflexión que constituye el octavo capítulo, entrevemos varias tabernas que Bloom baraja para calmar el hambre que le provocan sus pensamientos.
Leopold llega al Burton con la intención de almorzar, pero al entrar se siente inmediatamente asqueado por la manera en la que los clientes comen. Observa a los hombres devorando su comida de forma grotesca, con bocas abiertas, grasa chorreando y sonidos de masticación que le resultan repulsivos. La escena le recuerda a los lestrigones, los gigantes caníbales de “La Odisea”, reforzando la sensación de brutalidad y voracidad que rechaza Bloom.
La impresión de los lestrigones seguirá en la taberna de Davy Byrne.
Dignam’s potted meat. Cannibals would with lemon and rice. White missionary too salty. Like pickled pork.
La carne de Dignam en bote. Los caníbales la comerían con limón y arroz. Misionero blanco demasiado salado. Como cerdo encurtido.
En lugar de quedarse, Leopold decide salir y comer algo ligero en otro lugar. Los pensamientos vegetarianos que le han seguido durante la última hora parecen haberle convencido.
«Ulises»
«Ulises»
«Ulises»
«Ulises»
«Ulises»
La taberna de Davy Byrne
Davy Byrne parece la opción correcta para romper un ayuno que empezó a primera hora de la mañana, tras ingerir un sangriento riñón de cerdo. Lo que Bloom elige para comer es la sangre y el cuerpo de Cristo con gorgonzola, es decir, un bocadillo y un vaso de borgoña. Finalmente, él también se sumará al festín sanguinolento, pero de una forma vegetariana.
De nuevo Molly, de nuevo Boylan
Nosey Flynn, un paisano que bebe en una esquina de la taberna, le pregunta por su esposa, como acostumbran a hacer los ciudadanos de Dublín cuando se cruzan con Bloom.
Flynn no sabe nada acerca de música y, a pesar de eso, insiste en preguntar quién gestiona los conciertos de Molly. Evidentemente, hasta el último ciudadano de Dublín sabe, o sospecha, lo que sabe Leopold, o sospecha.
La Copa de oro
El acontecimiento popular del día es la Copa de oro, una carrera de caballos que el relato recupera cíclicamente. Flynn le pregunta a Byrne por su opinión, pero el tabernero no apuesta.
Unos minutos después, aparecen Paddy Leonard y Bantam Lyons, este último ya se ha cruzado con Bloom. Lyons malinterpreta en el capítulo 5 una orden de Bloom para que tire el periódico que le ha prestado, y cree que Leopold le ha revelado el ganador del evento hípico: Throwaway. Tan seguro parece estar Lyons del soplo que, al aparecer Bloom un momento saliendo del baño, comparte el secreto con Flynn y los demás.
Francia en el capítulo 8 de “Ulises”
En “Ulises” son también numerosas las referencias culturales hacia países concretos. Al principio del capítulo, Bloom se refiere a Málaga y a las pasas que le gustaban a Molly, de origen gibraltareño, antes de que naciera Rudy y su relación comenzara a deteriorarse.
En este capítulo son numerosas las referencias a la cultura francesa, por ejemplo en el vino Borgoña que bebe Bloom con su bocadillo. También juzga los escargots franceses durante una breve digresión acerca de la conveniencia de ingerir moluscos.
En cuanto a la religión, Bloom piensa varias veces en los hugonotes y en su influencia, a través por ejemplo del nombre de Miss Dubedat, una mujer salida directamente de la imaginación de Bloom, o del comercio de telas llegadas a Irlanda.
Los hugonotes fueron los protestantes calvinistas franceses que comenzaron a organizarse en el siglo XVI, influidos por las enseñanzas de Juan Calvino. En una Francia mayoritariamente católica, fueron perseguidos por su fe y protagonizaron conflictos religiosos que dieron lugar a las Guerras de Religión (1562-1598).
Uno de los episodios más trágicos de estos enfrentamientos fue la Matanza de San Bartolomé (1572), en la que miles de hugonotes fueron asesinados en París. La persecución terminó en parte con el Edicto de Nantes (1598), que les garantizó libertad religiosa, pero fue revocado en 1685, lo que llevó a la emigración masiva de hugonotes. Algunos de ellos recalaron en Irlanda y mantuvieron su fe.
Una reflexión freudiana
En este capítulo hay una interesante reflexión freudiana, latente en realidad durante todo el relato. Bloom, animado por el borgoña, por los pies femeninos con los que se ha cruzado y por la mano secreta que guía sus recuerdos, vuelve sobre Molly.
La mente de Bloom viaja al promontorio de Howth, la que será la última imagen de la novela de Joyce. Se besan, echados sobre los helechos silvestres, Bloom lo evoca con un asqueroso símil pastoso, similar a la alimentación por regurgitación.
La madera veteada del bar le recuerda las formas de las diosas, que ubica en el museo de la Biblioteca Nacional de Irlanda, en una idea paralela a “Las vestales de Dublín”, historia que Dedalus cuenta en el capítulo anterior.
Las desnudas estatuas de las diosas le llevan a la ambrosía y el néctar de los que se alimentan los dioses. Bloom define el proceso digestivo humano de la siguiente manera:
And we stuffing food in one hole and out behind: food, chyle, blood, dung, earth, food: have to feed it like stoking an engine.
Y nosotros atascando comida por un agujero y sacándola por detrás: comida, quilo, sangre, estiércol, tierra, comida: hay que alimentarla como se alimenta un motor.
Y a continuación, piensa en la posibilidad de mirar de cerca los genitales de las estatuas de la biblioteca.
he drained his glass to the lees and walked
apuró el vaso hasta las heces y anduvo
Es curiosa la traducción de lees como heces, en este caso en la acepción referida al sedimento que depositan los líquidos en el fondo de los recipientes.
Algunas cuestiones referidas a Freud
En los dos párrafos largos en los que Bloom recuerda su primer encuentro con Molly, podemos identificar innumerables referencias a la teoría del psicoanálisis. Algunas de las más evidentes son las siguientes.
Recuerdo, memoria y deseo reprimido
- “La interpretación de los sueños” (1899): En la primera parte del texto, la memoria sensorial es evocada por un estímulo (el sabor del vino), lo que activa recuerdos vívidos del pasado, accionados también por una mano invisible a la que ya hemos hecho referencia. Este proceso, común en esta novela, se relaciona con la teoría freudiana de que los deseos reprimidos y los recuerdos inconscientes emergen a través de asociaciones sensoriales. La conexión entre el gusto y la memoria encaja con el concepto de «huellas mnémicas», donde un estímulo actual despierta emociones y experiencias pasadas.
Sexualidad, deseo y pulsión
- “Tres ensayos sobre teoría sexual” (1905): La descripción del encuentro con la mujer en Howth, el beso, el contacto físico y la mención de los atributos bucales hacen referencia a la oralidad como una fuente de placer. Freud identificó la fase oral como la primera etapa del desarrollo psicosexual, donde el placer está ligado a la boca y la alimentación.
- “El malestar en la cultura” (1930): La descripción apasionada de la mujer como un objeto de deseo, así como su entrega y el placer experimentado, pueden interpretarse desde la teoría freudiana del principio de placer vs. principio de realidad. En la sociedad, el placer es reprimido para mantener el orden, lo que genera frustración y conflictos internos.
Escultura y la idealización del cuerpo femenino
- “El Moisés de Miguel Ángel” (1914): La referencia a las esculturas de diosas en el museo se basa en el concepto de idealización. Freud hablaba de la tendencia humana a sublimar los deseos sexuales y convertirlos en apreciación estética (en este caso, la belleza femenina representada en el arte). También encaja con su teoría del fetichismo, donde ciertas imágenes o partes del cuerpo se convierten en objetos de deseo, los pies, en el caso específico de Bloom.
- “Tótem y tabú” (1913): El deseo de mirar a las estatuas en secreto puede estar también relacionado con la idea de lo prohibido y el voyeurismo, una manifestación de los impulsos reprimidos dentro del marco cultural.
Funciones corporales y la conexión entre lo sublime y lo fisiológico
- “El chiste y su relación con lo inconsciente” (1905): La contraposición entre la imagen de los dioses y el proceso fisiológico de digestión (comer y defecar) es un ejemplo de humor freudiano. Joyce juega con la disonancia entre lo idealizado y lo grotesco, algo que Freud analizó en relación con la comicidad y la subversión de los valores culturales.
- “Más allá del principio del placer” (1920): La referencia a la vejiga y la micción sugiere una relación con la fase anal del desarrollo psicosexual, donde Freud describió la importancia del control de las funciones corporales en la formación de la personalidad.
Estos son solo algunos de los muchos signos freudianos que circundan a Bloom. En su mayoría se citan explícitos en estos párrafos, pero existen constantes a lo largo de la novela.
Una última referencia
to men too they gave themselves, manly conscious, lay with men lovers, a youth enjoyed her, to the yard.
a hombres que se dieron a sí mismos, varonilmente conscientes, yacer con amantes masculinos, un joven disfrutado, al patio.
En esta frase descubrimos una teoría freudiana expuesta en “Tres ensayos sobre teoría sexual” (1905), en la que Freud establece que la bisexualidad es inherente al ser humano en sus primeras fases y se decide en base a cuestiones experienciales. Pero es también un anticipo de los pensamientos de Bloom al llegar a su casa con Dedalus al final del día, y la posibilidad de excitarse sabiendo de Stephen y Molly pueden mantener relaciones sexuales con su permiso.
Como conclusión, la técnica psicoanalítica parece ser el origen fáctico de la escritura de “Ulises”. Joyce ejerce en muchas ocasiones una escritura automática, innumerablemente corregida posteriormente, para expresarse a través de un subconsciente que incurriría en constantes “actos fallidos” y “lapsus linguae” que pondrían en evidencia al escritor.
La teoría masónica
Son varias las señales en “Ulises” que insinúan que Leopold Bloom es masón, este capítulo parece confirmarlo.
Cuando Bloom acaba el vino y va al baño, Byrne y Flynn curiosean acerca de Leopold. En realidad es Flynn quien aporta la información.
Al comentario obligado sobre Molly, le sigue una valoración de su profesión. Bloom no obtiene mucho rédito de los anuncios en el Freeman’s, nombre del períódico que, curiosamente, comparte raíz con la palabra Freemasonry (Francmasonería).
-He’s in the craft, he said. […] Ancient free and accepted order. He’s an excellent brother. Light, life and love, by God.
-Él está en la hermandad, dijo […] Orden antigua libre y aceptada. Es un hermano excelente. Luz, vida y amor, para Dios.
La teoría es que Leopold es ayudado económicamente por la logia.
Bloom ha asociado anteriormente un recuerdo de la logia a la noche en la que Molly caminaba con Goodwin, además, al decidir acerca de la organización del Sinn Fein, Bloom opta por organizaciones clandestinas en las que solo una reducida cantidad de miembros se conocen, sin que haya una conexión intensa entre las partes: hidden hand / mano oculta.
Es muy posible que Leopold Bloom sea masón, sin embargo, esta posibilidad obliga a creer en la fe de Bloom.
“Don Giovanni”
La ópera “Don Giovanni” (1787) de Wolfgang Amadeus Mozart, con libreto de Lorenzo Da Ponte, es una de las adaptaciones más célebres del mito de Don Juan. Inspirada en “El burlador de Sevilla y convidado de piedra” de Tirso de Molina (1630), narra la historia de Don Giovanni, un seductor sin escrúpulos que engaña, seduce y desprecia a quienes le rodean. Tras una serie de conflictos con sus amantes, su destino se sella cuando la estatua del Comendador, a quien asesinó al inicio, cobra vida y le arrastra al infierno como castigo por sus actos.
Leopold Bloom tararea un fragmento de Don Giovanni, “A cenar teco”, que enlaza el tema del Don Juan que le sustituye en su propio matrimonio, con la pulsión alimentaria incesante del capítulo.
Don Giovanni es el arquetipo de seductor, como lo es Boylan para Bloom. La ópera funciona, así, como un espejo irónico de su propio drama conyugal.
Al llegar a la biblioteca
Cuando llega a la Biblioteca Nacional de Irlanda, Bloom sufre un evidente ataque de ansiedad al divisar a Blaizes Boylan, que en ese momento transita por las inmediaciones del edificio. En lugar de sentir alivio por la evidencia de que Boylan no está en ese momento con Molly, Leopold es presa de un pánico que le precipita hacia el interior de la biblioteca.
El ciego y los sentidos
Hay, en el final de este capítulo, un breve inciso en el que Bloom reflexiona acerca de la ceguera y sus consecuencias, mientras ayuda a cruzar la calle a un hombre invidente.
Esta breve anécdota es parte de un hilo que se desarrolla a lo largo del libro, y que tiene su origen en Stephen Dedalus, el otro protagonista. En el capítulo 3, “Proteo”, Dedalus piensa en una teoría aristotélica que establece que el pensamiento proviene de los sentidos, así, todo nuestro mundo mental tiene su origen en nuestras percepciones.
Lo que hace Bloom es retomar esta idea aristotélica, para conjeturar acerca del mundo mental de las personas que no disponen de todas las aprehensiones habituales.
La kermés final
El capítulo comienza con una niña comiendo un helado en un evento de una hermandad cristiana, y termina con un cartel que anuncia un evento para obtener fondos para el hospital Mercer, otra excusa para pedir limosna y comer en comunidad. Antes de que pueda comenzar a tararear “El Mesías” de Haendel, Bloom debe huir de Boylan.
La doble ración del terrier
En Duke Lane, al abandonar la tasca de Byrne, Leopold ve a un terrier vomitando un deshecho de huesos recién masticados, para a continuación, volver a lamer las piltrafas. Rumiantes, piensa Bloom.
Capítulo 9, “Escila y Caribdis”
En el capítulo 9, Stephen Dedalus debate sobre Shakespeare en la Biblioteca Nacional de Dublín y expone que “Hamlet” sería una obra autobiográfica, donde Shakespeare se proyecta en el fantasma del rey y en el hijo vengador, proponiendo una interesante teoría acerca del escritor-personaje que Joyce hace suya.
Bloom aparece fugazmente en la biblioteca, siendo observado con desdén por Buck Mulligan y los demás.
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