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En su número 517, correspondiente al mes de junio de 2024, la Revista de occidente incluye un artículo de José María Paz Gago en el que trata de confirmar la autoría de la primera traducción de un texto kafkiano. Según Paz, la primera versión extranjera de Kafka fue traducida por Ramón María Tenreiro y publicada en 1925 en la Revista de occidente.
¿Es este artículo excusa suficiente para hablar de Kafka?, por supuesto.

Un apunte previo sobre Ramón María Tenreiro

Tenreiro, 1885-1921, fue un escritor y poeta gallego cuya obra y vida reflejan la riqueza cultural y el espíritu reivindicativo de la Galicia de principios del siglo XX.
Nacido en Ferrol, Tenreiro vivió en un contexto marcado por la transformación social y la lucha cultural de la región gallega. Su amor por la literatura se desarrolló desde muy joven, influenciado por el entorno cultural de Galicia y el creciente movimiento galleguista.
Tenreiro se vinculó activamente con las ideas del modernismo, siendo partícipe de la renovación literaria y cultural que caracterizaba al panorama de su época. A pesar de que su producción literaria no fue extensa, su poesía y ensayos reflejan una profunda sensibilidad hacia la naturaleza y la vida rural gallega, así como un hondo sentido de identidad cultural. Su obra combina elementos románticos con la denuncia social, mostrando la situación de los trabajadores gallegos en general y de los campesinos en particular.
Durante su vida, Tenreiro mantuvo una postura firme a favor de la dignificación de la lengua y cultura gallegas. Colaboró con varias publicaciones regionales, contribuyendo con artículos y poemas que expresaban un fuerte sentimiento de pertenencia a su tierra. Además, Tenreiro tradujo numerosos textos del alemán.

Formación filosófica y germanofilia en Ortega

El siguiente análisis se lleva a cabo en base al artículo “Primera traducción de un texto de Kafka a una lengua extranjera: La metamorfosis de Revista de Occidente” de José María Paz Gago. El texto original se puede consultar en la web de Revista de occidente siguiendo este enlace.
José Ortega y Gasset impuso, desde el origen de la revista, la necesidad de seguir las tendencias del pensamiento alemán. Ortega se había formado durante 1905 y 1907 en varias universidades alemanas, especialmente en Marburgo, y había completado su formación en una última etapa en 1911. Ortega desea mantener el contacto con las novedades literarias y filosóficas germanas y lo hace a través del sacerdote Manuel García Morente para referencias filosóficas (tradujo al castellano las principales obras de Kant), y de Ramón María Tenreiro para asuntos literarios.
A Ortega le interesa el pensamiento alemán desde el principio de su formación, la inclinación del director de la Revista de occidente hacia la cultura alemana será decisiva para que se publique la primera traducción de “La metamorfosis”.

La traducción y su anonimato

En el año 1925, la Revista de occidente publica en dos partes, en sus números de junio y julio, “La metamorfosis” de Franz Kafka. Nos dice José María Paz que, por entonces, era común que las traducciones fueran anónimas, incluyendo solo el nombre del autor del texto original. Esta omisión provoca que no sepamos con seguridad quién fue el primer traductor de Kafka, aunque Paz aporta argumentos sólidos apuntando a Tenreiro.

El primer traductor de Kafka

Este texto no solo supuso la primera traducción de un texto kafkiano en habla castellana, la de la Revista de occidente fue la primera traducción de la obra de Kafka. Se trata, por tanto, del primer texto de Kafka en un idioma diferente al alemán, de ahí su importancia histórica y el mérito de Ortega y su equipo editorial, al dar valor al texto del autor checo solo unos meses después de su fallecimiento.
Es fundamental recordar que Kafka murió siendo un autor desconocido y que su obra se popularizó tiempo después de su muerte, mediante las publicaciones coordinadas por Max Brod.

Traducciones en otros idiomas

Paz Gago apunta que las primeras traducciones de Kafka en francés se llevaron a cabo en 1928, tres años después de la que publicó Ortega. Hubo que esperar hasta 1937 para leer a Kafka en inglés.

La variable Borges

Para añadir otra dificultad a la autoría de la traducción, en algún momento Jorge Luis Borges complica el asunto. Al parecer, en Argentina se editó en 1938 un volumen con varios textos de Kafka traducidos por Borges que, además, incluía la traducción aparecida en la Revista de occidente.
En 1974 Borges reconoce que él no escribió la traducción, pero hasta entonces el escritor bonaerense no había admitido de forma tajante que el texto no había salido de su mano. Para Borges debió suponer una tentación portar el honor de ser el primer traductor de Kafka, pero finalmente cedió.

Tenreiro y su trabajo crítico posterior

El artículo de José María Paz indaga en un aspecto excepcional. En 1927, dos años después de la traducción, el propio Tenreiro reseña “El castillo” y “El proceso”, ambas publicadas tras la muerte del autor. Su análisis destaca el espíritu pesimista de los textos.
Tenreiro no menosprecia estas obras póstumas, pero destaca el tono negativo de ambos relatos, algo común en todos los escritos de Kafka. Estas críticas han sido esgrimidas por numerosos especialistas para otorgar la autoría de la traducción original a otros intérpretes, argumentando que Tenreiro despreciaba la escritura de Kafka.
Paz aporta una serie de datos, giros lingüísticos y preferencias léxicas, para atribuir, de manera muy probable, la traducción a Tenreiro. Además de estas, habla de otras pruebas como las traducciones que el autor gallego hizo de obras de Goethe (“Las afinidades electivas” y “ Los años de aprendizaje de Wilhelm Meister”) o Zweig (biografías de María Antonieta o Erasmo de Rotterdam), con giros y elecciones también presentes en el texto de “La metamorfosis”.

Die verwandlung” y su traducción original

Para el lector castellanoparlante “La metamorfosis” es un título familiar, sin embargo, el título original en alemán de la obra, “Die verwandlung”, significa literalmente “La transformación”.
El problema con la literalidad, explica Paz, es que el término alemán metamorphose se utiliza exclusivamente en entornos científicos y, por tanto, es una palabra poco común en el habla popular. Fue el traductor original, probablemente Tenreiro, quien dio forma al título tanto en castellano como en otros idiomas (“La métamorphose” en francés, “The metamorphosis” en inglés, “La metamorfosi” en italiano).

No me corresponde a mí juzgar la veracidad de la teoría de Paz para adjudicar la primera traducción de la obra de Kafka a Tenreiro, pero las pruebas parecen inequívocas y supondrían un hito notable.

El número 527 de la Revista de occidente, monográfico sobre Kafka

El número de junio de 2024 de la Revista de occidente está dedicado por completo a Franz Kafka. En la monografía leemos varios análisis críticos acerca de su obra literaria y su correspondencia, editada por Galaxia Gutenberg en dos tomos. La revista incluye además la traducción original de “La metamorfosis” de 1925, lo que permite al lector disfrutar de un texto pionero.
Lean la Revista de occidente sin prejuicios, en sus páginas encontrarán, con cierta regularidad, fórmulas acertadas para interpretar nuestro tiempo.

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“Ante la Ley”, de Franz Kafka

Defiendo el texto incompleto como una de las esencias fundamentales de Kafka. Comprendo que para el lector común sea frustrante, pero “El proceso”, “El desaparecido” y “El castillo” son textos kafkianos en gran medida por su final abrupto.
La elección de “Ante la Ley” no es causal, sin embargo, este relato propone un final cerrado que no reduce su sentido kafkiano.

El hermetismo del relato y su interpretación hebraica

El significado de “Ante la Ley” es tan inaccesible como la guarida que protege el guardián. En poco más de 600 palabras, Kafka nos ofrece un enigma irresoluble al que podemos otorgar diferentes significados.
Algunos expertos atribuyen al texto una interpretación judaica errónea, basada en la teoría de la Ley General (encarnada en los mandamientos mosaicos), y la Ley Individual. La Ley Divina sería un constructo inmenso, preparado para juzgar individualmente a cada persona. La percepción de la doble Ley es correcta, pero debe despojarse del sentido doctrinal en su atribución al relato kafkiano.
La explicación teológica es imposible, cuando escribe este texto Kafka tiene 31 años, en esta época no tiene ningún interés por la religión judía y es poco probable que basara alguno de sus relatos en la tradición hebraica.
Además, la interpretación teológica de la doble Ley supondría un elogio, el triunfo de una legislación sobrenatural que, en el último momento, funciona. Es poco probable que Kafka plantease una loa velada a un sistema legal de origen divino, como tampoco lo haría referida a la Ley terrenal.
Aunque llegar al trasfondo del relato sea complejo, es posible, de momento, apartar cualquier explicación que conduzca a un elogio secular o místico de la Ley.

La Ley inmóvil y presente

La Ley no actúa, pero está. Muchos de los trasfondos de Kafka se basan en el inmovilismo de un cuerpo legislativo, es el personaje el que camina de un espacio a otro, viendo siempre la misma cara de una Ley inerte.
En este caso también percibimos la inmovilidad de la norma, sin embargo, el personaje permanece estático. Se trata de otro punto de vista diferente al de Josef K. en “El proceso”.
En Kafka, la justicia no desaparece si no se manifiesta, al contrario, es un peso muerto que aplasta a culpables e inocentes. En “Ante la Ley” el protagonista fallece esperando, para más burla, la puerta se cierra como consecuencia de su desaparición.

El punto y final

Una de las razones por las que he elegido este relato es por el contraste que ofrece el final con otros finales kafkianos. Este cuento demuestra que el enigma de Kafka no proviene de lo fragmentario de algunos de sus textos, aquellos cuyo final se explicita también son interpretables.
Es un ejercicio sencillo de imaginación descartar algunos finales para Josef K. y K. Parece poco probable que el destino les reservara una solución airosa, es seguro que ambos hubieran seguido tramitando hasta su último aliento. El hombre que proviene del campo llega al final de la diligencia y sabe que esa puerta le pertenece y que se cierra. Igual que a Torvald Helmer en “Casa de muñecas”, el último portazo marca su final.

Mostrar la corrupción

Aunque es poco común en Kafka, la corrupción se explicita y se personifica. Lo habitual en los relatos de Kafka es que la Ley actúe como sujeto pasivo e independiente, un ente que aplasta al individuo y absorbe al funcionario, como en “Jarndyce y Jarndyce” de “Casa desolada”.
En esta corta historia, la Ley tiene la cara de un guardián que, además, se apoya en otros guardianes alojados en el interior de la gruta. El protagonista le ofrece sus bienes, “Sólo lo acepto para que no creas que has omitido algo”, dice el guardián, una expresión poco común en los personajes que representan la justicia en otras obras kafkianas.
¿Introduce Kafka un caso de corrupción en este relato?, es posible.

El individuo rural frente al mundo urbano

Es importante tener en cuenta el primer párrafo, en el que se pone de manifiesto el origen rural del hombre que llega ante las puertas de la Ley.
Kafka trabajó durante gran parte de su vida en una empresa de seguros, donde comprobó la complejidad de los asuntos relacionados con las pólizas. A principios del siglo XX, el Imperio Austríaco tenía una amplia población rural y gran parte de los trabajadores industriales que Kafka evaluaba como parte de su trabajo provenían del campo, es seguro que el autor sabría lo que suponía para un ciudadano de una pequeña población batallar con la legislación imperial austrohúngara.
Es posible que, en su vertiente individual, esta interpretación sí encaje en “Ante la Ley”, cuyo sentido secundario sería la imposibilidad de obtener justicia para una persona ajena a los mecanismos legales, incluso con la mejor predisposición.

Verano y otoño de 1914

Este relato se escribe desde octubre de 1914 a diciembre del mismo año. Entre julio y agosto de 1914 Viena toma las siguientes decisiones tras el asesinato del archiduque Fernando de Austria en Sarajevo.

  • 28 de julio, el Imperio Austrohúngaro declara la guerra al reino de Serbia.
  • 31 de julio, movilización general del ejército austrohúngaro. El mismo día, el Imperio Alemán le declara la guerra al Imperio Ruso.
  • 6 de agosto, el Imperio Austrohúngaro le declara la guerra al Imperio Ruso.
  • 16 de agosto, el Imperio Austrohúngaro trata de invadir Serbia.

Es conocido el apunte que Kafka hizo en su diario el 2 de agosto de 1914: “Alemania ha declarado la guerra a Rusia. Por la tarde fui a nadar”, sin embargo, a pesar de que explícitamente no parecía conmovido, es posible que Kafka empezase a adivinar una situación laberíntica para Europa, dando origen a la idea seminal de este relato. Tendemos a pensar que Kafka no era excesivamente permeable al entorno, pero creo que, en esta ocasión, la situación europea sí pudo ser decisiva a la hora de plantear un relato corto en torno a la Ley y su incapacidad para solventar ciertos conflictos.

El incipiente conflicto bélico y el laberíntico proceso legal austrohúngaro serían los dos temas de este relato, en sus vertientes común e individual. Con seguridad, descartaría las interpretaciones religiosas y cualquier explicación que denotase un elogio a cualquier proceso de cariz legal.

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La Revista de occidente, un referente cultural en España e Hispanoamérica

La Revista de occidente es una publicación cultural y ensayística española fundada en 1923 por el filósofo José Ortega y Gasset. Desde su nacimiento, se ha consolidado como un referente en el ámbito de la filosofía, la literatura y la cultura europea, destacando por su enfoque crítico y su capacidad para conectar los avances científicos, artísticos y filosóficos con la sociedad.
En sus primeros años, la revista fue un espacio único para el intercambio de ideas vanguardistas sirviendo como plataforma para la reflexión sobre la modernidad. Durante esta primera fase de publicación, entre 1923 y 1936, la revista alcanzó gran relevancia en la vida intelectual de España y Europa. Esta etapa se caracterizó por otorgar una fuerte presencia a los debates contemporáneos sobre la filosofía y el arte bajo la dirección de Ortega y Gasset, quien logró atraer a numerosos pensadores europeos que aportaron artículos de gran peso.

La segunda etapa de la revista

Sin embargo, el estallido de la Guerra Civil Española y el posterior exilio de Ortega en 1936 interrumpieron la publicación. La revista desapareció durante un tiempo, volviendo a ser publicada en 1963, ya bajo un contexto muy diferente al inicial. La segunda fase de la Revista de occidente se orientó hacia la reconstrucción intelectual de España, siempre con la premisa de fomentar un pensamiento crítico y de amplia perspectiva.
En las décadas siguientes la revista continuó renovándose, aunque los diversos directores han sabido mantener viva la esencia original. Entre los más destacados se encuentran José Ortega, hijo del fundador, quien impulsó su renovación en el contexto de la Transición Española.
En 1980 se inicia una tercera etapa bajo la dirección de Soledad Ortega, también hija del filósofo, cuya labor se basó en expandir los temas tratados, acercándose a cuestiones como el feminismo, la globalización y el avance tecnológico.
A lo largo de su historia, la Revista de occidente ha contado con colaboraciones de intelectuales y escritores reconocidos que han enriquecido su contenido con reflexiones críticas y multidisciplinares. Entre ellos se encuentran personajes como Federico García Lorca, Ramón Gómez de la Serna, Julián Marías, María Zambrano, Gabriel García Márquez y Octavio Paz, que han publicado artículos, poemas y ensayos abordando temas como la literatura, la filosofía existencial y las inquietudes de la sociedad de su tiempo.
La Revista de occidente sigue vigente en el siglo XXI, manteniendo su vocación por explorar los desafíos contemporáneos desde un enfoque humanista y multidisciplinar. Continúa siendo un pilar en el desarrollo cultural común, albergando el pensamiento de nuevas generaciones y manteniendo su espíritu de renovación intelectual.

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Franz Kafka
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Franz Kafka, biografía y obras escogidas

Franz Kafka (1883-1924), escritor checo de origen judío, escribió en lengua alemana y es considerado uno de los autores más influyentes de la literatura del siglo XX. Nacido en Praga, entonces parte del Imperio Austrohúngaro, Kafka tuvo una vida relativamente corta y marcada por la enfermedad, la angustia existencial y las tensiones familiares, especialmente con su padre. Esta relación paterna influyó profundamente en su obra, caracterizada por la alienación, la burocracia opresiva y el sentimiento de desamparo del individuo frente a fuerzas incontrolables.
Kafka trabajó la mayor parte de su vida en una compañía de seguros, donde se enfrentó a las exigencias del trabajo burocrático, una experiencia que influyó en sus escritos y en la temática de la burocracia inhumana. Aunque escribió prolíficamente, publicó muy poco durante su vida. La mayoría de sus obras fueron publicadas de manera póstuma por su amigo Max Brod, quien desobedeció el deseo de Kafka de destruir sus manuscritos tras su muerte y además, introdujo numerosos cambios en las versiones publicadas.
La literatura de Kafka se caracteriza por el uso del absurdo y la exploración de la alienación humana, temas que introdujo en la literatura y en la filosofía contemporánea.

«La metamorfosis» (1915)

Relato breve que narra la reacción ante la transformación de Gregor Samsa en un insecto gigante. Esta obra es una de las más emblemáticas de Kafka, ya que explora temas como la alienación, la soledad y el rechazo social. La metamorfosis es una representación de la deshumanización, tanto desde el punto de vista del protagonista como del impacto que su transformación tiene en su familia.

«Carta al padre» (1919)

Es otro texto notable de Kafka, en el que expone sus sentimientos hacia su padre, Hermann Kafka. La carta, que nunca llegó a enviar, revela la complejidad de su relación y muestra la influencia profunda que ésta tuvo sobre su vida y obra.

«El proceso» (póstuma, publicada en 1925)

El protagonista, Josef K., es arrestado sin motivo alguno y sometido a un juicio absurdo e inacabable. La narrativa presenta la opresiva maquinaria burocrática y la indefensión del ser humano ante sistemas que no logra comprender ni controlar. La historia refleja el temor de Kafka a la imposibilidad de escapar de las estructuras de poder y su obsesiva búsqueda de sentido en un mundo cada vez más incomprensible.

«El castillo» (póstuma, publicada en 1926)

Es otra de sus novelas más destacadas y también fue publicada póstumamente. El protagonista, K., trata de acceder a un castillo en el que reside una autoridad inalcanzable, pero se encuentra atrapado en una serie de procedimientos interminables y contradictorios. El castillo se convierte en un símbolo de la imposibilidad de alcanzar el poder o la autoridad, y refleja el sentimiento de desesperación del individuo que lucha por encontrar su lugar en un sistema impenetrable.

La obra de Kafka

Kafka escribió tres novelas, las tres inacabadas, cartas, diarios y más de 80 relatos cortos. Más allá de “La metamorfosis”, la obra de Kafka está repleta de personajes con buenas intenciones enfrentándose a situaciones monstruosas. Lea a Kafka, compruébelo.

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