El “Tractatus” de Wittgenstein sintetiza varios de los problemas fundamentales del pensamiento filosófico y aporta distintas soluciones. Se trata de una de las principales obras del pensamiento europeo del siglo XX, debido al impacto que han tenido algunas de sus proposiciones.
2 El «Tractatus» de Wittgenstein
El “Tractatus logico philosophicus” de Ludwig Wittgenstein fue publicado en 1921, esta obra tiene dos objetivos, determinar los límites del lenguaje y el pensamiento, y establecer una relación lógica entre estos dos conceptos y la realidad.
Wittgenstein desarrolla una visión clara de la estructura del lenguaje y cómo refleja la existencia. Mediante una serie de proposiciones numeradas, el filósofo vienés desarrolla un sistema lógico que aborda cuestiones fundamentales acerca de la filosofía, la lógica y la metafísica.
2.1 Estructura y formato
El “Tractatus” se organiza a partir de una secuencia de proposiciones numeradas, que parten de afirmaciones generales y devienen comentarios en detalle. Las proposiciones principales se enumeran del 1 al 7, todas, exceptuando la séptima, se desarrollan mediante subproposiciones que analizan su significado. Este formato conciso y matemático refleja el enfoque lógico que Wittgenstein emplea para abordar problemas filosóficos.
2.2 Rectificación posterior
El “Tractatus logico philosophicus” tuvo un profundo impacto en la filosofía del lenguaje y en la lógica. Wittgenstein, sin embargo, reconsideraría más tarde algunas de sus ideas en sus trabajos posteriores, en particular en “Investigaciones filosóficas”, donde adopta un enfoque pragmático y menos rígido respecto al lenguaje.
No obstante, el “Tractatus” sigue siendo una obra fundamental para comprender el desarrollo de la filosofía analítica y la teoría del lenguaje del siglo XX.
3 La sección cuarta del «Tractatus logico philosophicus»
La obra de Wittgenstein es una reflexión epistemológica en la que se integran numerosas ideas acerca del pensamiento, el conocimiento y la percepción, sin embargo, el peso del lenguaje en los procesos lógicos que establece Wittgenstein es capital.
La sección cuarta se centra en las soluciones del lenguaje. En términos generales, la proposición es uno de los principales hilos de la lógica de Wittgenstein, pero es en la cuarta sección donde se desarrolla plenamente. El filósofo explora el lenguaje como método para expresar pensamientos significativos y describir la realidad. También se enfoca en los límites del lenguaje y la lógica, estableciendo un marco para diferenciar entre lo que puede ser dicho con sentido y lo que cae fuera de los límites del lenguaje significativo.
3.1 Proposiciones y significado
Wittgenstein establece que el lenguaje está compuesto por proposiciones que tienen sentido solo si representan hechos posibles del mundo. Las proposiciones son imágenes del estado de cosas y pueden ser verdaderas o falsas, dependiendo de la correspondencia con la realidad. Wittgenstein señala que el significado de una proposición depende de su capacidad de describir un hecho y, por lo tanto, debe tener una estructura lógica que se corresponda con la estructura del mundo.
3.2 La participación de la lógica
La lógica tiene una importancia central en la sección cuarta. Según Wittgenstein, la estructura lógica del lenguaje es lo que permite que las proposiciones tengan un sentido. La lógica define los límites de lo que se puede decir y lo que tiene significado, todo aquello que no pueda ser expresado lógicamente se encuentra fuera del alcance del lenguaje y no puede ser considerado significativo.
También introduce la noción de tautología y contradicción como límites del lenguaje lógico. Las tautologías no dicen nada sobre la realidad, las contradicciones son siempre falsas.
3.3 Los límites del lenguaje
Wittgenstein subraya la importancia de reconocer los límites del lenguaje y su capacidad para expresar ciertos conceptos. Muchas de las cuestiones filosóficas tradicionales, como las metafísicas, no tienen sentido porque están más allá del lenguaje que puede ser representado lógicamente, lo que significa que el propósito de la filosofía no es crear nuevas proposiciones significativas, sino aclarar cómo usamos el lenguaje para evitar malentendidos.
4 Proposiciones clave en la cuarta sección del «Tractatus»
El “Tractatus logico philosophicus” es un dispositivo que funciona mediante la participación e influencia de cada una de sus proposiciones, sin embargo, podemos aislar varias ideas para comprender de forma general su significado. Las siguientes son nueve ideas básicas de la cuarta sección referidas al lenguaje.
4.1 Antecedente y principio
La tercera sección analiza la lógica del lenguaje y su relación con las representaciones del mundo. La última proposición de la tercera parte es la siguiente:
3.5 Das angewandte, gedachte satzzeichen ist der gedanke.
3.5 El signo proposicional aplicado, es decir, pensado, es el pensamiento.
Tanto esta como las siguientes traducciones son propias.
Esta proposición no es una conclusión absoluta, pero nos aporta una idea previa al estudio profundo del lenguaje. Lo que propone Wittgenstein es que el pensamiento es, únicamente, un signo proposicional en forma de lenguaje que es pensado, la derivación de esta afirmación es el comienzo de la sección cuarta.
4 Der Gedanke ist der sinnvolle Satz.
4 El pensamiento es la proposición con significado.
4.001 Die Gesamtheit der Sätze ist die Sprache.
4.001 La totalidad de las proposiciones es el lenguaje.
A pesar de estar en secciones separadas, las proposiciones 3.5 y 4 tienen un nexo claro. Lo que Wittgenstein establece es que el pensamiento se deriva de una proposición de origen lingüístico, que tiene un significado propio y que, por tanto, se corresponde con un aspecto específico de la realidad.
Además de definir el pensamiento a partir del lenguaje en la sección 4, el siguiente punto, 4.001, nos da una definición del lenguaje como el conjunto de las proposiciones, se sobreentiende, posibles.
La última proposición de la tercera sección y las dos primeras de la sección cuarta nos aportan un marco general para el desarrollo siguiente. Comprendiendo el pensamiento como lenguaje y el lenguaje como relación con la realidad, Wittgenstein establece el origen de su epistemología.
4.2 El problema de la lógica del lenguaje
Derivar las conexiones entre realidad, lenguaje y pensamiento permite a Wittgenstein extraer numerosas conclusiones positivas, sin embargo, su deducción se encuentra con varios callejones sin salida.
La proposición 4.002 concluye lo siguiente.
4.002 […] Die Umgangssprache ist ein Teil des menschlichen Organismus und nicht weniger kompliziert als dieser. Es ist menschenunmöglich, die Sprachlogik aus ihr unmittelbar zu entnehmen. Die Sprache verkleidet den Gedanken. […] nicht auf die Form des bekleideten Gedankens schließen kann; […].
4.002 […] El lenguaje corriente es una parte de nuestro organismo, no menos complicada que el propio organismo. Es humanamente imposible captar inmediatamente la lógica del lenguaje. El lenguaje disfraza el pensamiento. […] no es posible concluir nada sobre la forma del pensamiento al estar este disfrazado; […].
Wittgenstein habla del lenguaje como algo inherente a nuestro organismo, un principio que la filosofía contemporánea del lenguaje ha desarrollado en múltiples direcciones. La teoría lingüística de Chomsky y otras que incluyen apriorismos parten de esta afirmación.
Los signos comunicativos de los que disponemos son parte de nuestro ser, sin embargo, no podemos captar su lógica. Al no entender la lógica del lenguaje, tampoco podemos determinar la esencia del pensamiento, que se nos da disfrazado.
¿Es suficiente esta afirmación para desistir acerca de la investigación del lenguaje y su uso como medio de desarrollo del pensamiento?, no, podemos continuar con el análisis, pero debemos tener claro que existen puertas cerradas sobre las que no podemos especular. La última proposición del “Tractatus” es la siguiente.
7 Wovon man nicht sprechen kann, darüber muß man schweigen.
7. De lo que no se puede hablar, es mejor no hablar.
4.3 El problema del lenguaje en la filosofía
El “Tractatus logico philosophicus” nos lleva a través de muchas direcciones, pero tiene un sentido epistemológico básico, especialmente en lo que se refiere al lenguaje. El punto 4.0031 nos dice lo siguiente.
4.0031 Die meisten Sätze und Fragen, welche über philosophische Dinge geschrieben worden sind, sind nicht falsch, sondern unsinnig. Wir können daher Fragen dieser Art überhaupt nicht beantworten, sondern nur ihre Unsinnigkeit feststellen. […].
4.0031 La mayor parte de las proposiciones y de las cuestiones escritas sobre materia filosófica no son falsas, sino que carecen de sentido. No podemos, pues, responder a cuestiones de esta clase de ninguna manera, sino solamente establecer que no tienen sentido. […].
Wittgenstein no trata de aclarar uno o varios supuestos filosóficos, lo que busca es establecer un método para determinar si podemos considerar que una teoría tiene sentido, como paso previo a su confirmación o rechazo.
La incomprensión de la lógica del lenguaje es lo que provoca el sinsentido de la mayoría de la filosofía, haciendo que sea prácticamente imposible determinar con acierto si una teoría es o no falsa. Cuestiones como la semejanza entre lo bello y lo bueno, ejemplo que expone el mismo Wittgenstein, no es siquiera un problema y no podemos establecer si la afirmación es verdadera, falsa o si tiene solución, debido a que el enunciado ni siquiera llega a tener sentido.
¿Hasta qué punto la filosofía depende del lenguaje?, Wittgenstein lo explica en la siguiente proposición.
4.0031 Alle Philosophie ist «Sprachkritik» […].
4.0031 Toda la filosofía es «crítica del lenguaje» […].
El conocimiento derivado de la filosofía y, en general, cualquier pensamiento especulativo de tipo filosófico, sería en realidad una batalla por el significado. El lenguaje es el único objeto de pensamiento posible y es, a la vez, la base para desarrollar nuestro pensamiento. El mal uso del lenguaje es lo que provoca que la mayoría de las conclusiones establecidas carezcan de sentido y, por tanto, no tenga ningún interés determinar si son verdaderas o falsas.
La numeración en ambas proposiciones se repite en el original, probablemente, la segunda proposición expuesta corresponda a la idea 4.0032. Una de las curiosidades del “Tractatus” es que la numeración establecida por Wittgenstein tiene algunos fallos, incluyendo varias proposiciones fantasma, como la 6.120.
4.4 La unicidad del lenguaje
Una de las ideas más bellas del “Tractatus” es que todo lenguaje comparte una misma estructura.
4.014 Die Grammophonplatte, der musikalische Gedanke, die Notenschrift, die Schallwellen, stehen alle in jener abbildenden internen Beziehung zueinander, die zwischen Sprache und Welt besteht. Ihnen allen ist der logische Bau gemeinsam. (Wie im Märchen die zwei Jünglinge, ihre zwei Pferde und ihre Lilien. Sie sind alle in gewissem Sinne Eins.)
4.014 El disco gramófono, el pensamiento musical, la notación musical y las ondas sonoras, tienen una relación figurativa interna igual que la que hay entre el lenguaje y el mundo. A todos es común la estructura lógica. (Como en la fábula en la que los dos jóvenes, los dos caballos y los lirios son todos, en cierto sentido, la misma cosa).
Wittgenstein observa una lógica común a cualquier tipo de lenguaje, estableciendo su correspondencia con la realidad. La estructura que ofrece la lógica hace posible la construcción e interpretación de lenguajes, unificando su esencia.
Esta especie de panteísmo de la lógica lingüística la ejemplifica Wittgenstein con un cuento de los hermanos Grimm, “Los niños de oro”. En esta historia, dos jóvenes nacen a partir de un pez de oro, que también engendra dos lirios. Cada hermano tiene el mismo carácter que el lirio que le representa, pudiendo establecer que lirio y persona son la misma cosa, al guiarse por la misma lógica interna. Más adelante, Wittgenstein concluye lo siguiente.
4.0141 […] der Musiker aus der Partitur die Symphonie entnehmen kann, durch welche man aus der Linie auf der Grammophonplatte die Symphonie und nach der ersten Regel wieder die Partitur ableiten kann, darin besteht eben die innere Ähnlichkeit dieser scheinbar so ganz verschiedenen Gebilde. Und jene Regel ist das Gesetz des Projektion, welches die Symphonie in die Notensprache projiziert […].
4.0141 […] el músico es capaz de leer la sinfonía de la partitura, a partir de la que se puede reconstruir la sinfonía grabándola en un disco, de este modo, se puede llegar de nuevo a la partitura. Tal regla es la ley de la proyección, que proyecta la sinfonía en el lenguaje de la notación musical […].
Los lenguajes hacen referencia los unos a los otros y, a su vez, a la realidad. La validez de los lenguajes consiste en que se articulan a partir de una lógica única y, a continuación, se proyectan para diferenciarse.
4.5 La verdad de la proposición
Llegamos a continuación a la posibilidad de verdad a través del lenguaje. En la sección cuarta del “Tractatus logico philosophicus” establece Wittgenstein la siguiente idea.
4.022 Der Satz zeigt seinen Sinn. Der Satz zeigt, wie es sich verhält, wenn er wahr ist. Und er sagt, daß es sich so verhält.
4.022 La proposición muestra su sentido. La proposición, si es verdadera, muestra cómo están las cosas. Y dice que las cosas están así.
Con anterioridad, Wittgenstein nos hace ver que interpretamos el signo sin que percibamos el proceso, es decir, comprendemos sin saber que comprendemos. Dice también que la proposición nos muestra el sentido de la realidad, por tanto, podemos percibir la realidad en sí misma. Si esta proposición que captamos tiene sentido, afirmamos que la proposición es verdadera.
En conclusión, cualquier proposición sería verdadera si se corresponde con la realidad. Nosotros, a través del lenguaje, podemos llegar a determinar la veracidad de una proposición mediante su comparación con lo real, es el sentido de la proposición lo que nos dice si es o no verdadera.
En subsecciones posteriores, Wittgenstein refuerza esta teoría.
4.0312 Die Möglichkeit des Satzes beruht auf dem Prinzip der Vertretung von Gegenständen durch Zeichen.
4.0312 La posibilidad de la proposición se basa en el principio de la representación de los objetos por los signos.
4.06 Nur dadurch kann der Satz wahr oder falsch sein, indem er ein Bild der Wirklichkeit ist.
4.06 La proposición puede ser verdadera o falsa sólo en cuanto figura de la realidad.
La posibilidad de verdad de la proposición es el fin de la cuarta sección. A su conclusión, Wittgenstein establece lo siguiente.
4.5 […] Daß es eine allgemeine Satzform gibt, wird dadurch bewiesen, daß es keinen Satz geben darf, diesen Form man nicht hätte voraussehen (d. h. konstruieren) können. Die allgemeine Form des Satze ist: Es verhält sich so und so […].
4.5 […] Que hay una forma general de la proposición se prueba por no poder darse ninguna proposición cuya forma no se haya podido prever (es decir, construir). La forma general de la proposición es: así es lo que acaece […].
El final de la cuarta parte incluye esta definición de proposición a partir de su forma general. Algo acaece, es real y puede determinarse mediante una proposición. Todas las proposiciones elementales forman todas las proposiciones, que se corresponden exactamente con la realidad, lo que acontece.
4.6 La realidad de los contrarios
Wittgenstein habla de la realidad compartida de los contrarios en la siguiente proposición.
4.0621 Daß aber die Zeichen »p« und »-p« das gleiche sagen können, ist wichtig. Denn es zeigt, daß dem Zeichen »-«. […] Die Sätze »p« und »-p« haben entgegengesetzten Sinn, aber es entspricht ihnen eine und dieselbe Wirklichkeit.
4.0621 Es importante que los signos «p» y «-p» digan lo mismo, esto indica que el signo «-» no tiene correspondiente en la realidad. […] Las preposiciones «p» y «-p» tienen sentido opuesto, pero les corresponde una realidad misma.
En términos generales, Wittgenstein nos habla en su obra acerca de la preparación lógica del lenguaje, antes de saber si un enunciado es verdadero o falso. El filósofo austríaco ha indicado anteriormente que la mayoría de las teorías filosóficas no tienen sentido, siendo necesario un paso previo para organizar el pensamiento antes de analizar su validez. Esta idea de los contrarios es uno de los mecanismos más importantes para empezar a trabajar.
<p> y <-p> son, según la lógica, contrarios. Llover y no llover, por ejemplo, son dos hechos que no pueden darse a la vez en un mismo espacio y tiempo, sin embargo, según Wittgenstein comparten la misma lógica interna, y es que ambos parten de la afirmación.
La negación no es una cualidad de algo, no ser no es una característica. La posibilidad de llover es el hecho de que llueva, de lo que se deriva su contrario. Por tanto, llover y no llover comparten un mismo principio, el llover, que es una misma y sola realidad. El llover contiene a llover y a no llover.
Para reforzar esta idea, dice a continuación.
4.1 Der Satz stellt das Bestehen und Nichtbestehen der Sachverhalte dar.
4.1 Una proposición representa la existencia y la no existencia de los hechos atómicos.
4.7 El fin de la filosofía
La proposición 4.112 es una de las más interesantes de la cuarta sección.
4.112 Der Zweck der Philosophie ist die logische Klärung der Gedanken. […] Das Resultat der Philosophie sind nicht »philosophische Sätze«, sondern das Klarwerden von Sätzen. Die Philosophie soll die Gedanken, die sonst, gleichsam, trübe und verschwommen sind, klar machen und scharf abgrenzen.
4.112 El objeto de la filosofía es la aclaración lógica del pensamiento. […] El resultado de la filosofía no son «proposiciones filosóficas», sino esclarecer las proposiciones. La filosofía debe esclarecer y delimitar con precisión los pensamientos que de otro modo serían confusos y borrosos.
El objeto de la filosofía no sería por tanto categorizar verdaderos y falsos, sino determinar la lógica interna del pensamiento, a través de la ordenación del lenguaje. En los puntos anteriores, Wittgenstein dice que la filosofía no es una ciencia natural, es deber del conjunto de las ciencias naturales establecer verdaderos y falsos, no de la filosofía.
El pensamiento filosófico se encargaría entonces de ordenar las proposiciones, para que la ciencia natural pueda comenzar a trabajar sobre proposiciones adecuadas. Si la filosofía no lleva a cabo este trabajo previo, las ciencias naturales no van a tener un marco claro para desarrollar su labor.
Wittgenstein expone aquí otro límite de la labor filosófica, concediéndole un papel principal como ciencia ordenadora, pero extrayendo su capacidad para decidir acerca de hechos verdaderos o falsos.
A continuación, encontramos la siguiente proposición.
4.113 Die Philosophie begrenzt das bestreitbare Gebiet der Naturwissenschaft.
4.113 La filosofía delimita el campo atribuible a las ciencias naturales.
Además del “Tractatus logico philosophicus”, Wittgenstein escribe otras obras entre las que destaca “Investigaciones filosóficas”. Este tratado contiene el siguiente pensamiento.
¿Cuál es el objetivo de la filosofía?, mostrarle a la mosca la salida de la botella cazamoscas.
En “Investigaciones filosóficas”, el autor recupera el hilo de la filosofía como ciencia primera para desarrollar las ciencias naturales. El filósofo explica, a partir del lenguaje, cómo salir de la botella, esta imagen platónica refleja el fin de la filosofía como principio auxiliar para desarrollar el conocimiento natural.
4.8 El hecho atómico en Wittgenstein
En el “Tractatus logico philosophicus”, Ludwig Wittgenstein presenta el hecho atómico como el componente más simple e indivisible de la realidad. Cada hecho atómico representa un estado de cosas posible, una configuración específica de objetos relacionados entre sí.
Para Wittgenstein, el mundo se compone de una colección de hechos atómicos y no de cosas u objetos aislados, la realidad se entiende como la suma de hechos, no de entidades físicas. Los hechos atómicos son fundamentales porque constituyen la base de todos los hechos complejos, cualquier descripción de la realidad, por muy detallada que sea, se puede descomponer en una serie de hechos atómicos más simples.
Este concepto también se adecúa a la representación lógica del lenguaje. Wittgenstein sostiene que las proposiciones atómicas del lenguaje corresponden directamente a los hechos atómicos del mundo, es a través de estas proposiciones como representamos y comunicamos la realidad. Si una proposición atómica es verdadera, el hecho atómico correspondiente existe en el mundo.
Esta idea subraya que el lenguaje tiene una estructura lógica que refleja la estructura de la realidad misma.
4.9 Tautología y contradicción
Tautología y contradicción son dos conceptos también importantes en la cuarta sección del “Tractatus” y, en general, en la parte lingüística de la teoría de Wittgenstein.
4.46 Unter den möglichen Gruppen von Wahrheitsbedingungen gibt es zwei extreme Fälle. In dem einen Fall ist der Satz für sämtliche Wahrheitsmöglichkeiten der Elementarsätze wahr. Wir sagen, die Wahrheitsbedingungen sind tautologisch. Im zweiten Fall ist der Satz für sämtliche Wahrheitsmöglichkeiten falsch: Die Wahrheitsbedingungen sind kontradiktorisch. Im ersten Fall nennen wir den Satz eine Tautologie, im zweiten Fall eine Kontradiktion.
4.46 Entre los posibles grupos de verdad hay dos casos extremos. En uno, la proposición es verdadera para todas las posibilidades de verdad de las proposiciones elementales, siendo una verdad tautológica. En el otro caso, la proposición es falsa para todas las posibilidades de verdad: las condiciones de verdad son contradictorias. En el primer caso llamamos a la proposición tautología, en el segundo caso contradicción.
Una tautología es una proposición siempre verdadera, sin que esto implique una correspondencia necesaria con lo real. Las tautologías no incluyen ningún estado de realidad, por tanto, solo son lógicamente verdaderas.
Una contradicción es lógicamente falsa. Habitualmente, una contradicción se forma a partir de dos casos que no pueden darse a la vez, por ejemplo algo y su contrario. Las contradicciones no dicen nada de la realidad, porque no son verdaderas bajo ninguna circunstancia.
4.461 Der Satz zeigt was er sagt, die Tautologie und die Kontradiktion, daß sie nichts sagen. Die Tautologie hat keine Wahrheitsbedingungen, denn sie ist bedingungslos wahr; und die Kontradiktion ist unter keiner Bedingung wahr. Tautologie und Kontradiktion sind sinnlos […].
4.461 La proposición muestra aquello que dice; la tautología y la contradicción muestran que no dicen nada. La tautología no tiene condiciones de verdad, pues es incondicionalmente verdadera; la contradicción nunca es verdadera. La tautología y la contradicción carecen de sentido […].
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5 Las consecuencias del análisis lingüístico de Wittgenstein
Si determinamos los orígenes intelectuales del “Tractatus”, cabría referenciar los “Principia mathematica” de Bertrand Russell y Alfred North Whitehead, la lógica de Frege, a quien Wittgenstein referencia en varias ocasiones, y los límites kantianos. En cuanto a sus consecuencias, son incalculables.
Varios pensadores del Círculo de Viena obtienen de Wittgenstein la idea del lenguaje como representación veraz de la realidad. También el límite del pensamiento en la frontera final del lenguaje es un principio que han utilizado numerosos filósofos posteriores.
Más allá de innumerables desarrollos concretos, lo que consigue Wittgenstein con su “Tractatus” es establecer el lenguaje como tema capital de pensamiento. La filosofía empieza a percibir la importancia de las proposiciones para crear conocimiento y captar la realidad, construyendo a partir de Wittgenstein un asombroso edificio, todavía con numerosas estancias vacías, que llamamos filosofía del lenguaje.
Ludwig Wittgenstein
Ludwig Wittgenstein
Ludwig Wittgenstein
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6 Ludwig Wittgenstein, biografía y obras escogidas
Ludwig Josef Johann Wittgenstein nació el 26 de abril de 1889 en Viena, Austria, en el seno de una de las familias más ricas e influyentes del Imperio Austrohúngaro. Su padre, Karl Wittgenstein, era un poderoso industrial del acero, mientras que su madre, Leopoldine, provenía de una familia culturalmente activa. Wittgenstein creció en un entorno marcado por el conocimiento y el arte, desde muy joven demostró una gran capacidad intelectual. Ludwig desarrolló un gran interés por la ingeniería y las matemáticas, y se mudó a Berlín en 1906 para estudiar ingeniería mecánica.
En 1908, Wittgenstein se trasladó a Manchester, Reino Unido, donde comenzó a trabajar en proyectos relacionados con la ingeniería aeronáutica. Durante este periodo se interesó por las matemáticas puras y la lógica, llegando a conocer el trabajo de Gottlob Frege y Bertrand Russell. Este encuentro con la lógica fue determinante para su trayectoria.
6.1 Encuentro con Russell y desarrollo del «Tractatus»
En 1911, Wittgenstein se matriculó en la Universidad de Cambridge, donde estudió bajo la tutela de Bertrand Russell. Russell quedó impresionado por la inteligencia de Wittgenstein y le animó a dedicarse por completo a la filosofía. Fue en Cambridge donde Wittgenstein comenzó a desarrollar las ideas que integrarían su obra más influyente.
Durante la Primera Guerra Mundial, Wittgenstein sirvió en el ejército austrohúngaro y escribió gran parte del “Tractatus” mientras estaba en el frente. La obra fue publicada en 1921 y recibida como una contribución fundamental a la filosofía del lenguaje y la lógica.
6.2 Años de retiro y regreso a la filosofía
Wittgenstein consideró que había resuelto todos los problemas filosóficos importantes y abandonó la filosofía. Durante los años siguientes, se dedicó a una amplia variedad de ocupaciones que incluyeron la enseñanza en escuelas rurales en Austria y el diseño de una casa para su hermana, considerada una muestra excelente de modernismo arquitectónico. Sin embargo, en 1929 Wittgenstein regresó a Cambridge, donde retomó su trabajo filosófico y comenzó a trabajar como profesor.
6.3 Investigaciones filosóficas y cambio de pensamiento
El pensamiento de Wittgenstein cambió considerablemente tras su regreso a Cambridge. En lugar de continuar la línea de pensamiento del “Tractatus”, comenzó a cuestionar muchas de las ideas que había presentado en su obra anterior. Este cambio culminó en su segunda gran obra, las “Investigaciones filosóficas». En este compendio, Wittgenstein adoptó una visión más pragmática y menos rígida del lenguaje, enfocándose en los múltiples usos del lenguaje en la vida cotidiana y desarrollando la noción de «juegos del lenguaje».
6.4 Últimos años
Ludwig Wittgenstein falleció el 29 de abril de 1951 en Cambridge, Inglaterra. Pasó sus últimos años trabajando en la filosofía de la mente, la psicología y el lenguaje, y dejó numerosos escritos que fueron publicados después de su muerte.
Wittgenstein es considerado uno de los filósofos más importantes del siglo XX debido a la originalidad y profundidad de sus planteamientos, que abarcan desde la naturaleza del lenguaje hasta la esencia de los problemas filosóficos. “Investigaciones filosóficas” completa su pensamiento.
6.5 Investigaciones filosóficas
Publicada póstumamente en 1953, esta obra representa una ruptura con las ideas del “Tractatus”. Wittgenstein abandona la idea del lenguaje como un sistema que representa la realidad mediante estructuras lógicas, en su lugar, desarrolla un lenguaje cuyo sentido está determinado por su uso en el contexto de prácticas sociales. Para explicar cómo el lenguaje funciona en la vida cotidiana, introduce el concepto de «juegos del lenguaje», donde las palabras adquieren su sentido a través de reglas y prácticas específicas.
Wittgenstein también reformula la idea de que el lenguaje tiene una esencia única o invariable. Argumenta que el lenguaje es una herramienta que se utiliza de diferentes formas según la situación, no hay una única manera correcta de usar el lenguaje, sino múltiples métodos que dependen del contexto. Esta perspectiva lleva a Wittgenstein a rechazar la búsqueda de definiciones absolutas, el objetivo será entender cómo se utiliza el lenguaje en la vida real.
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